Desde el mismo momento en que se anunció Helldivers 2, comenzaron las comparaciones entre el juego de Arrowhead y la película de 1997 Starship Troopers, dirigida por Paul Verhoeven. Si bien es cierto que aquella película se basó en Las tropas del espacio de Robert A. Heinlein, su sátira política, su humor retorcido y su violencia calaron hondo. De hecho, Helldivers 2 es tan buen sucesor de aquella película que la ONU invitó al estudio sueco a dar una charla sobre la manipulación psicológica de las élites a través de los medios y el control de un grupo autoritario.
En un evento enmarcado en la GDC 2025, Johan Pilestedt, director ejecutivo de Arrowhead, compartió algunos detalles sobre el enfoque filosófico-social detrás del juego, lo que motivó la invitación formal de las Naciones Unidas el año pasado para hablar sobre estos temas. En una charla titulada "Helldivers 2: Capturando un rayo en una botella", Pilestedt destacó que el juego no solo busca ser una experiencia divertida, sino también un comentario irónico sobre el militarismo y el totalitarismo, presentando a los jugadores como soldados desechables al servicio de un estado fascista, bajo el pretexto de defender una democracia idealizada. Como bien sabéis, el juego coloca a los jugadores en el papel de Helldivers, soldados dispuestos a morir por una utopía democrática mientras se enfrentan a hordas de insectos gigantes. Sin embargo, lo que hace única esta propuesta frente al resto de shooters de ciencia ficción es la manera en que la narrativa se burla de las estructuras autoritarias, con los jugadores vistiendo uniformes de estilo fascista y luchando bajo la bandera de un estado imperial.
Pilestedt explicó que esta ironía se extiende al cuestionamiento de si los jugadores podrían ser manipulados psicológicamente para luchar por un régimen totalitario sin siquiera darse cuenta: "¿Podríamos lavar el cerebro a toda una comunidad para luchar por un estado fascista? ¿Nos parecería bien? Y, de hecho, resulta que sí", comentó durante su charla. Aun así, Pilestedt explicó que el propósito del juego, más allá del divertimento, es educar a los jugadores sobre cómo los regímenes totalitarios manipulan a las masas, utilizando un tono humorístico y atractivo para suavizar el mensaje sombrío. La ONU vio en la ficción de Helldivers 2 una oportunidad Como hemos citado, este enfoque llegó a llamar la atención incluso fuera del mundo de los videojuegos.
Según Pilestedt, Arrowhead recibió el año pasado un mensaje de las Naciones Unidas pidiendo al estudio que hablara sobre la manipulación psicológica en los juegos. El interés de la ONU subraya lo impactante que resulta la reflexión que Helldivers 2 ofrece sobre los mecanismos de control en sociedades totalitarias. Uno de los aspectos más llamativos de Helldivers 2 a ojos de la ONU es la manera en que utiliza elementos visuales de regímenes totalitarios, combinando la estética patriótica de potencias como Estados Unidos y la Unión Europea con los símbolos de gobiernos autoritarios como la Alemania nazi y Corea del Norte. Según Pilestedt, los totalitarismos suelen ser expertos en crear una "estética agradable" para sus seguidores, y esta idea se refleja en el diseño del juego, que presenta un entorno visualmente atractivo y lleno de propaganda, a pesar de las oscuras implicaciones de su narrativa.
En 3DJuegos | Helldivers 2 quiere cambiar por completo las malas críticas y sus creadores anuncian una auténtica revolución para el shooter