Debajo de São Paulo, una de las ciudades más densas y congestionadas de América, hay una obra que pocos de los 22 millones de habitantes que viven sobre ella saben que está ocurriendo. Desde 2021, dos máquinas de 10,6 metros de diámetro y cientos de metros de largo perforaron 15,3 kilómetros de túneles bajo el tejido urbano de la metrópolis brasileña, pasando a menos de un metro de los cimientos de un viaducto, bajo edificios residenciales de diez plantas, a través de zonas de granito fracturado y capas freáticas elevadas. La Línea 6-Naranja del Metro de São Paulo será cuando abra el metro más profundo de América Latina, y la ingeniería que hizo posible construirlo en una ciudad mientras la ciudad seguía funcionando encima es tan extraordinaria como el dato de profundidad. Las máquinas: TBMs EPB de 10,6 metros y un récord de 41 metros en 24 horas Las protagonistas de la excavación son dos tuneladoras de presión de tierra equilibrada (EPB, Earth Pressure Balance), bautizadas Maria Fumaça y Maria Leopoldina en homenaje a figuras históricas brasileñas.
Con 10,6 metros de diámetro, son máquinas que llevan dentro un refectorio, una enfermería, una cabina de comando y cintas transportadoras que evacuan el material excavado hacia la superficie. Trabajan las 24 horas del día, siete días a la semana. El principio de funcionamiento de una TBM EPB es específicamente adecuado para suelos urbanos heterogéneos. La cabeza de corte rotatoria fragmenta el terreno, y el material excavado llena la cámara frontal de la máquina bajo una presión controlada que equilibra exactamente la presión del terreno circundante.
Eso evita que el suelo colapse hacia el frente de la excavación, lo que en una ciudad podría traducirse en hundimientos de la calzada o daños a cimientos de edificios. La presión en la cámara se ajusta continuamente según los sensores geotécnicos del sistema. La tuneladora Maria Leopoldina llegó a la estación de São Joaquim completando los 8,9 kilómetros de su recorrido, alcanzando promedios diarios de excavación de más de 25 metros e incluso un récord de 41,3 metros en solo 24 horas. Las dos tuneladoras juntas llegaron a excavar más de 60 metros de túnel al día combinados, lo que generó su propio desafío logístico: 840 viajes de camión para transportar más de 6.500 metros cúbicos de material extraído cada jornada. 69 metros de profundidad: por qué las estaciones tienen que ser tan hondas La profundidad no es un capricho de diseño sino una consecuencia de la geología y la geometría urbana de São Paulo.
La ciudad tiene infraestructura subterránea densa: otras líneas de metro ya existentes, colectores de agua y saneamiento, fundaciones de edificios altos, y en algunos puntos afloramientos de granito que obligan a los túneles a descender para encontrar roca más estable o a ascender para evitar obstáculos. La Línea 6 atraviesa barrios como Higienópolis y Pacaembu, donde los edificios son altos y sus cimientos van profundo. La estación Higienópolis-Mackenzie será la más profunda del sistema de metro de São Paulo, alcanzando 69 metros bajo la superficie. Esta profundidad aumentó la complejidad de la obra, exigiendo técnicas avanzadas de excavación, reforzo estructural e impermeabilización.
Para las estaciones más profundas se usó una combinación de métodos: el método austríaco de tunelación (NATM) para las estaciones en roca, que excava el túnel de forma secuencial y aplica soporte inmediatamente tras la excavación, y valas a cielo abierto donde el espacio urbano y los plazos lo permitían. Un metro de margen bajo un viaducto: el monitoreo inalámbrico que reemplazó las lecturas manuales El momento técnicamente más delicado de toda la obra ocurrió cuando la tuneladora pasó bajo el viaducto Quatorze Bis. El espacio libre de la tuneladora estaba a menos de un metro de los cimientos. En ese contexto, el monitoreo tradicional de un movimiento manual diario de los instrumentos geotécnicos era completamente insuficiente: si el suelo empezaba a moverse de forma anómala, había que saberlo en minutos, no al día siguiente.
ACCIONA implementó un sistema de monitoreo automatizado inalámbrico con sensores de inclinación triaxiales y sensores de desplazamiento óptico instalados en los edificios, revestimientos de túneles y estructuras críticas. Los nodos de sensores entregaban una lectura por hora, 24 lecturas diarias, comparado con una lectura manual al día. Los datos se transmitían automáticamente a una plataforma web donde umbrales configurados disparaban alertas automáticas por SMS y correo electrónico ante cualquier movimiento significativo. El resultado: la tuneladora pasó bajo el viaducto sin que ningún movimiento registrado superara los parámetros de umbral.
Y el sistema de monitoreo automatizado, a pesar de tener un costo unitario por sensor más alto que el manual, produjo un ahorro general del 66% respecto al enfoque totalmente manual, al tiempo que proporcionaba una densidad de datos mucho mayor. La línea entera de 15,3 km fue excavada sin incidentes mayores en estructuras superficiales. Lo que cambiará cuando abra: de 90 minutos a 23 minutos La Línea 6-Naranja conectará Brasilândia, en el norte periférico de São Paulo, con la estación São Joaquim en el centro histórico. Hoy ese recorrido en transporte público puede tomar más de hora y media en combinaciones de autobús.
La nueva línea lo reducirá a 23 minutos, con 15 estaciones intermedias. La capacidad proyectada es de 630.000 pasajeros al día, lo que la convertiría en una de las líneas de metro más transitadas de América Latina desde el primer día de operación. La apertura estaba prevista para octubre de 2026. La inversión total comprometida supera los 19.000 millones de reales brasileños, equivalentes a más de 3.100 millones de euros, ejecutados bajo un esquema de concesión privada donde el gobierno del estado de São Paulo cede la operación a Linha Uni, el consorcio encabezado por ACCIONA.
Como documenta el informe de ACCIONA sobre la finalización del túnel , la obra ya benefició a más de un millón de personas durante la construcción a través de iniciativas sociales, y empleó a más de 900 mujeres en el sector de la ingeniería.