El Nicho, un paraíso de cascadas en el centro de Cuba

El Nicho, un paraíso de cascadas en el centro de Cuba

Este paraíso escondido entre montañas, a unos 460 metros sobre el nivel del mar, forma parte del Refugio de Fauna Laguna de Guanaroca-Yaguanabo-El Nicho, un corredor biológico de 60 kilómetros cuadrados que alberga más de 65 especies de plantas endémicas y constituye el límite norte del área protegida Pico San Juan. El parque también es conocido por ser sede de leyendas de corsarios y piratas, y por la cercana Cueva Martín Infierno, Monumento Nacional que posee la estalagmita más grande de Latinoamérica, con 67 metros de altura . El principal atractivo es el sendero «Reino de las Aguas», un recorrido de 1,5 kilómetros que serpentea junto al río Hanabanilla, cuyas aguas forman decenas de saltos y piscinas naturales. La imponente cascada del arroyo El Negro se precipita desde más de 30 metros, creando una persistente neblina que envuelve el entorno.

Otros lugares imperdibles son la «Poceta de los Enamorados», con sus aguas turquesas y una leyenda local, y la «Poceta de Cristal», un espejo de agua totalmente traslúcido. Durante el recorrido, los visitantes pueden observar una diversidad de helechos y orquídeas, así como aves endémicas como el tocororo, símbolo nacional de Cuba . El parque, que recibe anualmente miles de turistas de diversas nacionalidades, también es un destino muy popular entre los cubanos. Para preservar su frágil ecosistema, el acceso está regulado y se permite la entrada a un número limitado de visitantes al día, quienes deben realizar el recorrido acompañados por guías especializados.

En la entrada, el restaurante Los Helechos ofrece la oportunidad de degustar la auténtica cocina criolla, en un ambiente que permite palpar la imponente naturaleza de la Sierra del Escambray. OPCIONES DE NATURALEZA EN EL VERANO CUBANO Más allá de El Nicho, la geografía cubana ofrece un abanico de alternativas para el turismo de naturaleza durante la temporada estival. La Península de Zapata, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO y el humedal más extenso del Caribe, es otro santuario natural donde se pueden observar especies únicas como el cocodrilo cubano y el zunzuncito, el ave más pequeña del mundo. Allí, centros de buceo como Cueva de los Peces y Punta Perdiz permiten explorar fondos marinos de excepcional belleza.

En el extremo occidental, el Parque Nacional Guanahacabibes, también Reserva de la Biosfera, combina la observación de aves, senderismo interpretativo y el privilegio de presenciar el desove de tortugas marinas en sus playas. Los Jardines del Rey, al norte del país, ofrecen la posibilidad de combinar el ecoturismo en sus cayos con la práctica de snorkel en sus barreras coralinas, consideradas entre las más diversas del Caribe insular. Para quienes buscan tranquilidad, Villa Guajimico, cerca de Cienfuegos, es un refugio secreto que combina senderismo, cuevas y paseos a caballo con vistas al mar Caribe. Cuba se consolida así como un destino donde el turismo de naturaleza encuentra escenarios preservados, con propuestas para todos los gustos, que invitan a la aventura responsable y al disfrute de los ecosistemas más valiosos del Caribe. jha/sbd