¿Está durmiendo menos horas? Un estudio revela que el cambio climático podría ser la razón

¿Está durmiendo menos horas? Un estudio revela que el cambio climático podría ser la razón

Bloomberg — El cambio climático está contribuyendo al aumento de las temperaturas nocturnas, lo que provoca que los seres humanos pierdan una media de casi 56 horas de sueño al año y supone una amenaza para la salud, según un nuevo estudio. Un análisis de 1.338 grandes ciudades calculó que los habitantes de Arabia Saudita, Omán y los Emiratos Árabes Unidos eran los más afectados, ya que, entre 2020 y 2025, perdieron entre 55 y 87 horas de sueño al año como consecuencia del incremento de las temperaturas nocturnas, de acuerdo con el informe publicado este miércoles por Climate Central, un grupo de investigación sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos. De esas horas de sueño perdidas, hasta 16 se atribuyeron específicamente al calentamiento global, indica el informe. En ciertas partes de África occidental, la pérdida de sueño asociada al cambio climático ascendió a entre diez y once horas, y en el sudeste asiático, a entre ocho y nueve horas, según reveló este estudio.

A nivel mundial, la media fue de seis horas al año. “Dormir menos de siete horas por noche se asocia con un deterioro de la función inmunitaria y del rendimiento, así como con un aumento de los errores, el dolor y los accidentes”, afirmó Courtney Howard, presidenta de la Alianza Global para el Clima y la Salud, en un comunicado. Ver más: Ola de calor en Europa deja unas 1.000 muertes más de lo habitual en Francia Estos efectos sobre el sueño se añaden a la carga que suponen para la productividad humana y la salud pública las temperaturas más elevadas debido al cambio climático. La Organización Internacional del Trabajo estima que el impacto fisiológico derivado del estrés térmico supondrá hasta un 2,2% del total de horas de trabajo a nivel global para 2030, lo que equivale a una pérdida de productividad de 80 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. “Dado que el cambio climático provoca noches calurosas más frecuentes e intensas, las alteraciones del sueño deben reconocerse como una preocupación creciente tanto para la salud pública como para la productividad humana”, señaló Howard. Lea más en Blooberg.com