Una humilde vivienda ubicada en el barrio 30 de Mayo, del Distrito V de Managua, quedó reducida a cenizas luego que su propietario, un señor de la tercera edad conocido en este sector como Leoncio Hernández, quemara cables para extraer el cobre y posteriormente venderlo como chatarra. Los habitantes de este sector afirman que es una bomba de tiempo, ya que es la segunda vez que ocurre esta situación, poniendo en peligro las demás viviendas cercanas. El jefe de la delegación de Bomberos Unidos en el Distrito V de Managua, comandante Luis Solórzano, estuvo al frente de esta emergencia y detalló que se movilizaron 15 fuerzas de bomberos, debido a que el incendio amenazaba con propagarse a otras viviendas aledañas, lo que generaba preocupación entre los habitantes. «Al llegar al lugar vimos que era una vivienda utilizada por su propietario como almacenamiento de objetos como llantas, ropa, cartón, bolsas, entre otros materiales que con facilidad hacen combustión. Los pobladores nos indican que el dueño es un señor que tiene problemas mentales, es una persona sola y al llegar al punto él ya se había retirado del lugar».
Incendio consume vivienda en barrio 30 de Mayo Para doña Luisa Amanda Vélez Medrano, esta situación representa un peligro; ya que asegura no tener paz ni tranquilidad por el temor de que su vivienda tome fuego cada vez que don Leoncio llegue a quemar cables para extraer el cobre. «Él ya ha estado en el manicomio, es doble peligro para nosotros o nos mata ahorcados o bien quemados; porque no es la primera vez que pasa esta situación. Ahora, ¿quién responderá por mis pertenencias cuando este señor vuelva a prender fuego? Aquí vivimos con el temor de que un día nuestras casitas también se quemen». Los bomberos también permanecieron alertas para atender a las personas que resultaran afectadas por la fuerte cantidad de humo que había en el sector; ya que al incendiarse el lugar se emanaban sustancias tóxicas.
Los habitantes afirman que para recuperar el cobre de forma más segura normalmente se retira el aislamiento con herramientas adecuadas y bajo medidas estrictas de seguridad; algo que no implementa Leoncio Hernández, puesto que, según testigos, es una persona con problemas mentales y sin familiares que lo cuiden o vigilen.