El presidente Nayib Bukele ha salido al paso de las críticas por la posibilidad de optar a un tercer mandato consecutivo en El Salvador , después de que su partido lo eligiera como candidato para las elecciones presidenciales de 2027. El mandatario sostiene que la reforma constitucional aprobada en 2025 fue respaldada democráticamente y rechaza las acusaciones de que el país se haya alejado de los estándares democráticos. «La reforma constitucional abre el camino para que Bukele aspire a un tercer mandato consecutivo tras el adelanto de las elecciones presidenciales a 2027 y la ampliación del periodo presidencial a seis años» Bukele reivindica la reforma constitucional La polémica se reavivó después de que Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), afirmara en la red social X que El Salvador se une al grupo de países latinoamericanos con reelección indefinida , junto a Venezuela y Nicaragua. Bukele respondió asegurando que numerosos países europeos y democracias consolidadas también permiten la permanencia indefinida de sus jefes de Gobierno. Entre ellos citó a Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, Países Bajos, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Luxemburgo, Austria, Suiza y Japón.
El mandatario afirmó que «la idea es que suene mal», acompañando su mensaje con un emoticono de risa. Defiende la legitimidad del cambio constitucional En un segundo mensaje, Bukele sostuvo que quienes consideran que la reelección indefinida vulnera la Constitución pasan por alto que la Carta Magna fue modificada mediante una mayoría parlamentaria obtenida «democráticamente por el pueblo salvadoreño». Además, aseguró que los procesos electorales del país han contado con la presencia de miles de observadores internacionales y defendió que ningún organismo multilateral ni ningún Gobierno ha cuestionado oficialmente que las elecciones hayan sido libres, transparentes y democráticas. «El presidente sostiene que la reforma constitucional fue aprobada por una mayoría parlamentaria legitimada en las urnas y que los procesos electorales han contado con observación internacional» El jefe del Estado añadió que prácticamente todos los países han reformado sus constituciones en algún momento de su historia y destacó que, en el caso salvadoreño, estos cambios se realizaron mediante un proceso electoral y no a través de conflictos armados o golpes de Estado. Bukele ya prepara las elecciones de 2027 Las declaraciones llegan después de que el partido Nuevas Ideas anunciara que Bukele ganó las elecciones primarias celebradas el pasado domingo y será el candidato presidencial para los comicios previstos en febrero de 2027.
El mandatario, de 42 años, no se ha pronunciado públicamente sobre este proceso interno, en el que no tuvo rival conocido. El siguiente paso será la inscripción oficial de su candidatura ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) , un trámite que deberá realizarse entre el 1 de octubre y el 19 de noviembre de 2026, según el calendario electoral. La posibilidad de un tercer mandato es consecuencia directa de la reforma constitucional aprobada el 31 de julio de 2025 por la Asamblea Legislativa, controlada por Nuevas Ideas , que modificó varios artículos de la Constitución en una sola jornada parlamentaria. Qué cambió con la reforma constitucional La reforma introdujo varios cambios de gran alcance en el sistema político salvadoreño.
Aspecto Antes de la reforma Después de la reforma Reelección presidencial Limitada Indefinida Duración del mandato 5 años 6 años Segunda vuelta electoral Sí Eliminada Próximas elecciones presidenciales 2029 2027 Bukele inició su segundo mandato consecutivo el 1 de junio de 2024, pese a que la Constitución vigente hasta entonces prohibía la reelección inmediata. Con la modificación constitucional, el calendario electoral se adelantó dos años, de modo que las próximas elecciones presidenciales coincidirán en 2027 con las legislativas y municipales. Mientras el Gobierno destaca la reducción histórica de la violencia y los altos niveles de popularidad del presidente, organizaciones nacionales e internacionales continúan alertando sobre la concentración de poder y las denuncias de vulneraciones de derechos humanos durante su mandato.