La vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, llamó "piratas usurpadores" a los ingleses en un mensaje publicado en redes sociales en la víspera de la semifinal del Mundial 2026 que enfrentará este miércoles a Argentina con Inglaterra y vinculó el encuentro con la histórica reclamación argentina de soberanía sobre las islas Malvinas. "Jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina!
Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro", escribió en las últimas horas la vicepresidenta en su cuenta de la red social X. En abril de 1982, el entonces Gobierno dictatorial argentino ordenó una invasión militar de las islas Malvinas, lo que desató un conflicto armado con el Reino Unido por la soberanía de este archipiélago del Atlántico Sur, que se extendería hasta junio de ese año, y dejaría un saldo de 255 británicos y 649 argentinos muertos. El padre de Victoria Villarruel, Eduardo Marcelo Villarruel, fue un militar que participó en la Guerra de Malvinas en misiones de inteligencia y combates, y posteriormente estuvo prisionero de las fuerzas británicas y la vicepresidenta reivindica con frecuencia su figura. Argentina e Inglaterra se enfrentaron cinco veces en los Mundiales.
Inglaterra ganó en las ediciones de 1962, 1966 y 2002, mientras que Argentina se impuso en 1986, en un partido marcado por 'La Mano de Dios' y 'El Gol del Siglo' de Diego Maradona, y en 1998, cuando avanzó por penaltis tras un empate 2-2 en los octavos de final. Aquel encuentro de México 1986 fue interpretado por buena parte de la sociedad argentina como una revancha deportiva tras la guerra. El Ministerio de Seguridad argentino informó el lunes de que el partido de hoy fue catalogado como el de "mayor riesgo" del Mundial 2026 y que las autoridades de ambos países, junto con la FIFA y agencias de seguridad estadounidenses, coordinaron un dispositivo especial que incluirá accesos diferenciados para las dos aficiones, n refuerzos policiales en el estadio y sus inmediaciones y la llevar banderas o elementos con mensajes de odio o contenido político.