Waerenskjold gana la partida a todos los velocistas en un sprint de locos

Waerenskjold gana la partida a todos los velocistas en un sprint de locos

A toda velocidad, el noruego Soren Waerenskjold ha sorprendido a todos los afamados sprinters del pelotón en el final de la 11ª etapa del Tour de Francia. Una jornada llana cuyo desenlace estaba escrito que iba a ser al sprint pero pocos hubieran apostado por el corredor del equipo Uno-X Mobility, que está cuajando un gran edición del Tour de Francia. Todas las miradas estaban puestas en ver si Tim Merlier iba a lograr su tercera victoria en este Tour, o si Jasper Philipsen o Biniam Girmay serían capaces de estrenarse en esta edición de la Grande Boucle, pero al final el corredor de Mandal jugó mejor que nadie sus cartas para sumar su 19ª victoria profesional, primera en una gran vuelta ciclista de tres semanas. Waerenskjold -que ya fue 2º en la victoria de Merlier en Bordeaux- leyó mejor que nadie los últimos compases de la 11ª jornada.

Soren aprovechó un instante de duda en la parte delantera del pelotón, cuando los teórico candidatos al triunfo se estudiaban entre ellos, para progresar a toda velocidad pegado a las vallas y pasar como un ciclón por delante de sus rivales. Cuando quisieron darse cuenta ya era demasiado tarde y pese a que se dejaron la vida, Olav Kooij y Jasper Philipsen tuvieron que conformarse con ser segundo y tercero tras 161,3 kilómetros que pasaron a toda velocidad y en cuyo inicio Jonas Vingegaard salió en defensa de Tadej Pogacar y criticó los abucheos que el esloveno recibía en la etapa anterior. No fue el día del mejor sprinter en este Tour, Tim Merlier, que firmó una 15ª discreta plaza, mientras que el colombiano del Caja Rural-Seguros RGA selló su primer top ten al ser 9º, en un día en el que el equipo Decathlon CMA CGM de Paul Seixas fue el que mejor trabajó como bloque al final, pensando en Kooij, hasta que apareció Waerenskjoldy les robó la cartera. La etapa fue rapidísima, la más rápida en la historia del tour, con los 50,8 km/h de media, especialmente en los últimos seis kilómetros, cuando el pelotón cazó a los tres escapados, Charmig, Oliveira y Alaphilippe, en una día en el que las aventuras estaban condenadas al fracaso.

Los grandes favoritos se tomaron el día con calma y se limitaron a cumplir el expediente, a la espera de lo que suceda este jueves con una etapa de un poco más de dificultad, con tres cotas de 4ª categoría, la última a 20 kilómetros de meta.