Bonos de Venezuela ya descuentan recuperación petrolera y riesgos por reestructuración de deuda

Bonos de Venezuela ya descuentan recuperación petrolera y riesgos por reestructuración de deuda

Bloomberg Línea — Los precios actuales de los bonos soberanos de Venezuela ya reflejarían, en buena medida, la expectativa del mercado sobre la reestructuración de la deuda del país y la recuperación de la producción petrolera, según un análisis de Oxford Economics. “Los precios de los bonos reflejan en gran medida el riesgo de una reestructuración profunda y se encuentran cerca de su valor razonable”, según un nuevo informe de Oxford Economics. “El repunte del mercado en los últimos meses, que anticipamos en febrero, parece sostenible”. Oxford Economics analiza el valor razonable de los bonos venezolanos desde dos perspectivas. La primera se centra en la viabilidad macroeconómica y en el análisis de sostenibilidad de la deuda. “Creemos que todo se reduce al nivel de la deuda externa y a la recuperación del sector petrolero”. La segunda perspectiva analiza qué incentivos tienen el gobierno y los acreedores para optar entre dos caminos.

El primero, consiste en cerrar un acuerdo rápido que permita una alta recuperación para los tenedores de bonos, aunque deje una situación financiera más frágil en el mediano plazo. Y el segundo es negociar una reestructuración más profunda que fortalezca la sostenibilidad de la deuda, pero que requiera más tiempo para concretarse. De la deuda externa a la recuperación petrolera A finales de junio, Financial Times informó que es probable que Venezuela revele una cifra de deuda externa de US$240.000 millones. Esta cifra es significativamente mayor que la mayoría de las estimaciones.

Además, está muy por encima de los US$160.000 millones que Oxford Economics utilizó en su anterior ejercicio de valuación de bonos. La firma consultora señala que, incluso con una deuda externa cercana a US$240.000 millones o 290 % del PIB, los títulos cotizan cerca de su valor razonable. Expone que el Gobierno podría divulgar pronto el detalle de la composición de la deuda externa, pero por ahora “la falta de datos genera incertidumbre sobre el monto de la deuda reestructurable”. Calcula que la deuda con organismos multilaterales probablemente no supera los US$5.000 millones.

A esto se suman pasivos derivados de laudos arbitrales por entre US$20.000 millones y US$25.000 millones. Los bonos externos ascienden a cerca de US$64.000 millones, mientras que los intereses vencidos y no pagados (PDI, por sus siglas en inglés) alcanzan unos US$48.000 millones, un nivel que considera inusualmente elevado. Y “se desconocen los detalles de la deuda bilateral con China y Rusia, pero serán fundamentales, ya que estos acreedores podrían solicitar un trato diferenciado”, dice. “Un objetivo de deuda externa del 80% del PIB en 10 años y un servicio promedio anual de la deuda externa del 3,5 % del PIB constituyen, en nuestra opinión, un marco de reestructuración adecuado”, escribió Sergi Lanau, director de Estrategia Global de Mercados Emergentes de Oxford Economics y autor del informe. “Sin embargo, si el Fondo Monetario Internacional (FMI) no participa formalmente, las partes interesadas podrían optar por objetivos menos exigentes”, advirtió. El concepto de sostenibilidad de la deuda que guiará las negociaciones es incierto, especialmente dada la probable ausencia de una participación formal del FMI, según explicaron.

Según Oxford Economics, la probabilidad de que se produzca una fuerte recuperación de la producción petrolera en Venezuela es lo suficientemente alta como para justificar los precios actuales del mercado. Esto bajo escenarios en los que la extracción de crudo aumente hasta entre 2,1 millones y 3 millones de barriles diarios en 2037. Oxford Economics señala que el reciente terremoto agrava la depresión económica, pero matiza que la experiencia histórica con los colapsos de la producción de petróleo sugiere que es posible una fuerte recuperación si las políticas mejoran de manera duradera. “Es común que la producción de petróleo aumente entre un 50% y un 70% en solo cuatro años cuando comienza la recuperación tras un colapso”, indicó el documento. Los analistas de Oxford Economics señalan que, siempre y cuando se lleve a cabo una reestructuración de la deuda, el país tendrá acceso a financiamiento oficial y recursos para la reconstrucción a una tasa de interés promedio de 3,5%.

También proyectan que Venezuela podría volver a acceder a los mercados internacionales a partir de 2031, con un costo de financiamiento cercano al 9,5%. “Las grandes reservas probadas de petróleo de Venezuela permitirán a las partes interesadas argumentar que la capacidad para soportar la deuda es alta”, agregan. Sin embargo, “las enormes necesidades de reconstrucción, que requieren un gran volumen de importaciones, limitarán la capacidad para pagar la deuda durante años”.