Después de meses de especulaciones sobre teléfonos, asistentes portátiles y dispositivos sin pantalla, el primer producto físico comercializado directamente por OpenAI resulta mucho más específico: un pequeño teclado diseñado para programadores. Se llama Codex Micro y fue desarrollado en colaboración con Work Louder, una empresa especializada en teclados mecánicos y superficies de control personalizables. El dispositivo cuesta 230 dólares y busca complementar, no sustituir, al teclado convencional de una computadora. Su función principal es permitir que los desarrolladores controlen desde botones físicos los agentes de Codex que trabajan en diferentes tareas de programación.
En lugar de cambiar constantemente de ventana para comprobar si un agente sigue razonando, espera instrucciones o ya terminó su trabajo , el usuario puede observar su estado mediante luces de colores. Un centro de control para varios agentes de IA Codex Micro tiene 13 interruptores mecánicos, un sensor táctil, un dial rotatorio y un pequeño joystick. Puede conectarse mediante Bluetooth o USB-C y es compatible con equipos Mac y Windows . También incluye 32 teclas adicionales con iconos relacionados con Codex.
La función más llamativa está en seis teclas iluminadas que representan distintas conversaciones o agentes. Cada una cambia de color en tiempo real para mostrar si el sistema está pensando, ejecutando una tarea, esperando la intervención del usuario o si ya terminó. Esto responde a un cambio en la forma de programar con inteligencia artificial . Codex ya no funciona únicamente como un asistente que completa algunas líneas de código.
La aplicación permite asignar trabajos a distintos agentes, ejecutarlos en paralelo y revisar después las modificaciones propuestas. Un desarrollador puede, por ejemplo, encargar a un agente que corrija un error, pedir a otro que escriba pruebas y utilizar un tercero para analizar una parte diferente del proyecto. Codex Micro ofrece una forma física de supervisar esos procesos sin tener todas las conversaciones abiertas al mismo tiempo. © OpenAI Youtube. Para qué sirven el joystick y el dial Las teclas pueden configurarse para realizar acciones habituales como enviar instrucciones, aceptar o rechazar cambios, cambiar entre agentes o activar la entrada de voz.
El joystick facilita la navegación entre tareas, mientras que el dial puede asignarse a diferentes parámetros y funciones del flujo de trabajo. La configuración se realiza mediante el software de Codex y la aplicación de Work Louder. El dispositivo no ejecuta los modelos de inteligencia artificial dentro de su propio hardware. Tampoco almacena por sí solo los proyectos ni sustituye a la computadora.
Funciona como una superficie de control conectada al software de OpenAI. En ese sentido, se parece más a los controladores utilizados por editores de video, músicos o diseñadores que a un nuevo tipo de computadora personal. Está dirigido a un público muy concreto Codex Micro no pretende convertirse en un producto masivo. Está pensado para desarrolladores que utilizan intensamente la aplicación Codex y coordinan varias tareas automatizadas al mismo tiempo.
OpenAI presentó la aplicación de escritorio de Codex como un “centro de comando” para agentes. El programa permite organizar conversaciones por proyectos, ejecutar trabajos en paralelo, revisar diferencias de código y trabajar con copias aisladas de un mismo repositorio para evitar conflictos. El teclado traslada parte de esa interfaz al escritorio físico. Su utilidad será limitada para quien solo utiliza ChatGPT de forma ocasional, pero puede resultar práctica para programadores que pasan buena parte de su jornada supervisando agentes.
No es el dispositivo creado con Jony Ive Codex Micro debe distinguirse del proyecto de hardware de consumo que OpenAI desarrolla junto con el equipo de Jony Ive. OpenAI confirmó en 2025 la integración de la startup io y señaló que Ive y LoveFrom asumirían importantes responsabilidades creativas y de diseño dentro de la compañía. Sin embargo, todavía no ha publicado oficialmente la forma, las funciones ni la fecha de lanzamiento de ese futuro producto. Por tanto, las versiones que hablan de un asistente portátil sin pantalla , equipado con cámaras o preparado para controlar el hogar siguen sin formar parte de un anuncio oficial detallado.
Codex Micro representa una iniciativa diferente y mucho más acotada. Es un accesorio para un producto de software que ya existe, no la gran apuesta de OpenAI para reemplazar al teléfono. Su importancia está en otro lugar. Los agentes de programación empiezan a realizar tareas durante períodos cada vez más largos y los desarrolladores necesitan nuevas formas de supervisarlos.
OpenAI cree que parte de esa interacción no tiene por qué permanecer encerrada en una pantalla. Su primer dispositivo no intenta llevar ChatGPT a todas partes. Busca algo más concreto: poner el trabajo de varios agentes de código literalmente al alcance de la mano. Fuente: Infobae.