La visita incluyó encuentros con grupos de solidaridad en Los Ángeles y en el Área de la Bahía de San Francisco, así como con abogados de la National Lawyers Guild, interesados en el proceso de debate y aprobación en Cuba del Código de las Familias, así como con integrantes del National Nurses United (sindicato que agrupa al personal de enfermería) en Oakland. Acompañada de Gabriela González, agregada comercial de la Embajada de Cuba, Diéguez reiteró el agradecimiento al pueblo estadounidense por su acompañamiento en los reclamos de Cuba para que se elimine el bloqueo que impone Estados Unidos hace más de 60 años a la isla. Abundó Diéguez, especialmente, en las consecuencias que ha tenido el endurecimiento de ese cerco unilateral contra su país, sobre todo a partir de la orden ejecutiva del pasado 29 de enero que privó a la nación caribeña de las importaciones de petróleo a través del bloqueo energético. La diplomática ratificó la vocación de paz de Cuba, pero afirmó que su pueblo sabrá defenderse en caso de cualquier agresión externa y dijo que históricamente la nación caribeña ha mantenido buenas relaciones con el mundo.
En Los Ángeles fue notable la presencia de nuevas organizaciones, periodistas de prensa y radio, sindicalistas y jóvenes activistas. Además, se conoció de un próximo envío de ayuda médica a Cuba, valorado en cerca de un millón de dólares. Este esfuerzo fue coordinado por una alianza entre Not Just Tourists, la Pan American Medical Association (graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana), Global Health Partners y el comité LA Hands-Off Cuba (Comité Los Ángeles Manos fuera de Cuba). ft/dfm