“El pueblo de Cuba tiene derecho a vivir en paz, armonía y con dignidad humana”, enfatizó Ngurare, como parte de su intervención en la tercera edición de la Iniciativa de la Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas, que concluye hoy en Luanda. El primer ministro expresó la víspera, en la jornada inaugural del evento, cuatro puntos que en su consideración la cita debía tomar en cuenta. El primero estuvo referido a que la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional deben permanecer como la piedra angular de las relaciones entre los Estados. Los principios de la igualdad soberana, resolución pacífica de conflictos, no interferencia en los asuntos internos de cada país y respeto a la soberanía, integridad territorial e independencia política de las naciones deben ser preservados consistente y universalmente, sostuvo. “El orden internacional no puede prevalecer sin la aplicación de estos principios de igual manera para todos”, enfatizó.
En segundo lugar, mencionó que Namibia permanece firme en la defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminación y en ese camino ratificó su apoyo a la nación caribeña y al pueblo palestino, que merece una solución duradera y justa basada en la resolución de las Naciones Unidas y la construcción de dos Estados con igualdad de derechos. Asimismo, se refirió a la solidaridad incuestionable con el pueblo del Sahara Occidental y con la implementación total de las resoluciones de las Naciones Unidas y de la Unión Africana. Como tercer punto, refirió que la paz sostenible puede ser alcanzada a través de la participación significativa y completa de las mujeres en los procesos, por lo que llamó a una mayor acción en este ámbito; mientras que en cuarto lugar significó que el multilateralismo y el derecho internacional están bajo amenaza. Debemos refundar el sistema internacional para que sea más inclusivo y represente mejor a la realidad contemporánea, afirmó y agregó que la posición de África sobre la necesaria y urgente reformación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no es sólo una cuestión de representatividad.
Se trata de legitimidad, credibilidad y efectividad, indicó. El primer ministro namibio reconoció los esfuerzos de Angola por la paz en el continente y su papel, el de la solidaridad internacional y el del multilateralismo en el logro de la independencia de su país. nmr/kmg