Las empresas argentinas comienzan a incorporar tímidamente los cambios que impone la reforma laboral aprobada en febrero y aumentan las ayudas financieras a sus empleados mientras ajustan previsiones de subas salariales en línea con una inflación más controlada por el gobierno de Javier Milei. Así lo indica el estudio sobre Ajustes Salariales y Aspectos Previsionales elaborado por PwC Argentina, que agrega que el contexto de mayor previsibilidad económica generó también la tendencia hacia ajustes salariales más espaciados y una mayor alineación entre los presupuestos de incrementos y las expectativas de inflación. El relevamiento fue realizado entre el 24 de junio y el 1 de julio de este año sobre una muestra de 148 organizaciones de todo el país. VER MÁS: El Congreso aprobó la reforma laboral una victoria clave para Milei En los primeros seis meses del año, las compañías otorgaron un aumento promedio del 13,48% al personal fuera de convenio y estiman cerrar 2026 con incrementos del 27%, “frente a una inflación proyectada del 28,44%”, indica el informe.
La suba que prevén las compañías se ubica tres puntos porcentuales por debajo de la inflación que proyecta el REM del Banco Central para este año. En cuanto a la frecuencia de los ajustes, el 60% de las empresas concentra las revisiones en esquemas trimestrales (31%) y cuatrimestrales (29%), mientras que los ajustes mensuales y bimestrales representan el 17% del total. “La mayor previsibilidad económica está permitiendo que las organizaciones vuelvan a planificar sus políticas de compensación con una mirada más estratégica. Esto no solo modifica la frecuencia de los ajustes salariales, sino que también abre espacio para revisar beneficios, incentivos y propuestas de valor para los colaboradores de una manera más integral”, señaló Damián Vázquez, socio líder de Management Consulting de PwC Argentina. Ayudas financieras y beneficios El informe también muestra que las empresas comienzan a incorporar herramientas adicionales para fortalecer sus propuestas al personal.
Las ayudas financieras son muy variadas. Desde charlas y talleres de educación financiera y asesorías personales a través de externos o de la propia organización, hasta préstamos y anticipos. El 9% de las empresas incorporó en el año estas medidas adicionales para compensar la pérdida de poder adquisitivo (son 28% en total las que tienen el beneficio actualmente) y 20% las está evaluando. Las restantes (52%) no cuentan con ese apoyo.
Implementación de la reforma laboral hoy La adopción de herramientas contempladas por la legislación sigue siendo muy reducida, según el estudio de PwC. La consultora de Recursos Humanos indicó que el 82% de las organizaciones mantiene sin cambios su esquema de beneficios y apenas un 2% incorporó nuevas prestaciones vinculadas con la normativa, como reintegros por transporte o beneficios de alimentación. En relación con el beneficio de alimentación previsto en la reforma, el 38% de las empresas ya lo implementó, el 42% no prevé hacerlo en el corto plazo y el 9% continúa evaluando su incorporación. La adopción de otras herramientas contempladas por la legislación también sigue siendo reducida.
El 1% implementó el esquema de salario dinámico, el 9% utiliza el banco de horas y el 10% comenzó a incorporar nuevas relaciones laborales mediante el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL). El relevamiento además señala que las prestaciones complementarias continúan ganando espacio dentro de las políticas de compensación. El 44% de las empresas ya incorpora beneficios como telefonía celular y reintegro de gastos de internet, mientras que otro 11% analiza su impacto sobre el costo laboral. “La compensación dejó de medirse únicamente por el salario. En un contexto de mayor estabilidad, las organizaciones comienzan a construir propuestas de valor más integrales, incorporando beneficios y herramientas que contribuyen tanto al bienestar de las personas como a la sostenibilidad del negocio”, afirmó Mariela Rendón, senior manager de People & Organization de PwC Argentina.
Según PwC Argentina, la estabilización de las principales variables económicas está permitiendo que las áreas de Recursos Humanos recuperen capacidad de planificación y avancen hacia políticas de compensación más estratégicas y alineadas con los objetivos del negocio, aunque manteniendo un seguimiento permanente de la inflación y de la evolución del mercado laboral.