La fascinante isla de Flores es lo que más cerca ha estado nuestra civilización de protagonizar una novela de Julio Verne. En ella, especies de cigüeñas y ratas alcanzaban tamaños gigantescos mientras eran cazados por dragones de Komodo venenosos de hasta 3 metros. En el otro lado de la cadena alimenticia, elefantes enanos de apenas metro y medio de altura convivían con los Hobbit humanos, el Homo floresiensis que pobló aquella isla durante 140 milenios hasta que desapareció hace 50.000 años. Tras el misterio de por qué desaparecieron tras todo ese tiempo sobreviviendo a una isla con roedores 100 veces más grandes que los habituales, se creía que la civilización del Hobbit de las Flores finalmente sucumbió a los dragones de Komodo, pero lo cierto es que los últimos restos del lagarto pertenecen también a esa misma época.
Ahora, los expertos han descubierto algo nuevo. El eterno misterio del Hobbit de Flores Un nuevo estudio liderado por el Instituto Smithsonian desvela ahora quién comía a quién en esa cadena trófica. Hasta ahora, pensábamos que si el Hobbit de las Flores había sobrevivido, era porque podía ser tan fiero y valiente como los de El Señor de los Anillos, que poco le importaba lidiar con los dragones de Komodo gigantes porque los cazaba y se los comía. La revisión de los fósiles por parte de los arqueólogos en las cuevas donde se refugiaba el Homo floresiensis desvelan que los huesos de presas allí encontradas no las cazaron ellos.
Al analizar las marcas que un dragón de Komodo actual dejaba sobre los huesos de una cabra al comérsela y compararlas con aquellos, encontraron una similitud inequívoca. Eran los dragones de Komodo los que cazaban las presas y, cuando estos ya se habían cansado de comer, los Hobbit de Flores acudían a por los restos y se los llevaban para devorarlos como carroñeros. Esto rompe en cierto sentido con la idea de que eran humanos de cognición avanzada que ya habían llegado a la isla sabiendo cazar y dominando el fuego. Siguiendo un modo de vida carroñero, la posibilidad de que sean otra rama evolutiva de la humanidad que no habíamos tenido en cuenta hasta ahora cobra más peso.
Puede que más tarde su capacidad les llevase a descubrir el fuego, sí, pero está claro que el grado de inteligencia y el destino de esta especie sigue siendo un misterio que tal vez nunca consigamos resolver. En 3DJuegos | La ciencia ha calculado si Aragorn pudo lanzar realmente a Gimli en esta escena de El Señor de los Anillos