Lucas tiene 82 años, no dirige una peli desde La Venganza de los Sith, hace 21 años, y aun así marca la conversación de Hollywood con una frase. En una entrevista con A Rabbit's Foot zanjó por su lado el debate sobre la IA generativa comparando resistirse a ella con preferir los carruajes de caballos a un coche que "muy pronto lo convertirán en un tanque y matará a gente". Y aun así, no hay nada que hacer, porque eso es el progreso. La IA, añade, puede decirte cuándo algo es falso; los humanos no, porque no somos lo bastante inteligentes.
No hay matices en su argumento, solo la experiencia de un pionero tecnológico que ha decidido que discutir con el futuro es perder el tiempo. La IA puede decirte cuándo algo es falso; los humanos no, porque no somos lo bastante inteligentes No hace mucho yo mismo escribía en 3DJuegos sobre cómo Andy Serkis rueda El Señor de los Anillos: La caza de Gollum casi como en 2001, a base de miniaturas y prótesis de maquillaje. El propio Serkis lo resumía así: "no estamos creando planos con IA". Sí usa aprendizaje automático para rejuvenecer a un par de personajes, y lo ve legítimo si no sustituye un trabajo sin pagar.
La coincidencia me llamó la atención porque, en realidad, conecta dos figuras que siempre han estado en la vanguardia tecnológica del cine. George Lucas revolucionó la industria con la llegada del montaje digital, el sonido, los efectos visuales de Industrial Light & Magic y la apuesta por el rodaje íntegramente digital cuando muchos todavía desconfiaban de él. Sin embargo, cuando el debate gira hacia la inteligencia artificial generativa, su discurso cambia por completo. No reniega de la tecnología, pero insiste en que debe ser una herramienta al servicio de los artistas y no un sustituto de su trabajo.
Curiosamente, la nueva aventura de la Tierra Media también refleja ese mismo equilibrio. Serkis, probablemente el actor que mejor simboliza la revolución de la captura de movimiento gracias a personajes como Gollum, dirige ahora una superproducción inevitablemente ligada a las herramientas digitales. Con todo, la producción de su nueva película parece empeñada en reivindicar el peso de los efectos prácticos, las miniaturas y el maquillaje tradicional, mientras delimita cuidadosamente dónde considera aceptable el uso de la IA. Dos referentes de la innovación cinematográfica que parecen coincidir en una misma idea: el futuro del cine pasa por aprovechar la tecnología sin convertirla en un reemplazo de las personas que hacen posible la magia de una película.
Más duro con el uso de la IA se muestran compañeros de profesión como Guillermo del Toro. Sin duda, este es el gran debate de la industria del entretenimiento, un cambio radical de escenario que no afecta solo a los efectos especiales, sino a todo el modelo de negocio de manera estructural. George Lucas sabe de lo que habla A mí siempre me ha parecido que a Lucas hay que juzgarlo, además de como narrador, como un pionero tecnológico: alguien que nunca se conformó con lo que tenía y se inventaba lo que le faltaba. Ese espíritu es el que en 1975 montó un taller de efectos especiales porque nadie más podía darle lo que necesitaba para crear la magia de Star Wars: así nació Industrial Light & Magic.
Una década después vendió aquel departamento de gráficos a Steve Jobs, y de ahí saldría Pixar. El hombre que hoy habla de que resistirse a la IA es inútil es el mismo que desafió el consenso técnico de su época. Ya no es el rebelde de Hollywood de hace cincuenta años, sino el veterano que ayudó a transformar toda una industria al abrir el camino hacia la digitalización en un sector que durante mucho tiempo se mostró reacio a esa tecnología. La pregunta nunca ha sido si la tecnología va a llegar, sino en qué condiciones debería hacerlo Aquí conviene recordar algo que no es exclusivo del cine: el argumento del progreso inevitable es tan viejo como la industrialización.
Se lo dijeron los telares mecánicos a los tejedores ingleses del XIX, y esos tejedores entendieron perfectamente lo que estaba en juego: todo un modelo social. Lucas tiene razón en algo y es que probablemente nadie va a parar esto. Seguramente sea ya demasiado tarde. Pero la pregunta importante nunca ha sido si la tecnología va o no a llegar, sino en qué condiciones debería hacerlo.
Un Ford T no aprendía imitando el trabajo no remunerado de otros carruajes para competir con ellos, y una IA generativa, en cambio, sí. El resto de Hollywood no se ha puesto de acuerdo, y el público tampoco Lucas no está solo en su bando, aunque sí lleva la voz más tranquila. Martin Scorsese se ha subido al carro como asesor de Black Forest Labs, una startup de IA. Tal como recoge un reportaje de mis compañeros de Espinof, que su representante, Rick Yorn, es cofundador de esa misma empresa.
En el otro extremo, Guillermo del Toro ha dicho sin rodeos, en una entrevista reciente, que "preferiría morir" antes que tocar la IA, y Christopher Nolan avisa que la IA "llega en el peor momento posible" para el cine. Nolan señala como prueba el éxito de Kane Parsons, de Backrooms, que ha jurado, en una entrevista, que la haría desaparecer de un chasquido de dedos si pudiera. La pregunta ya no es si preferimos el caballo o el coche, sino elegir bien a quién le damos el volante Y aquí está el dato que debería preocupar a quien cree que esto es solo el inevitable progreso: el público, sobre todo el más joven, se está rebelando por su cuenta contra esta tecnología. En Annecy, el mayor festival de animación de Europa, un cortometraje fue abucheado este junio por usar IA generativa abiertamente.
En el terreno de los video juegos esta tecnología también tiene su impacto. Steam se empieza a rendir y cambia sus normas y ahora es mucho más permisiva con los juegos que usan IA, por ejemplo. Otro ejemplo: Ubisoft ha estado cancelando juegos y cerrando estudios, mientras acelera su inversión en una "experiencia jugable de IA generativa". Lucas puede tener razón en que nadie va a parar este tsunami tecnológico, pero conviene no confundir eso con que la reciba con los brazos abiertos.
Nadie puede negar que la Inteligencia Artificial está cambiando el mundo y que en pocos años no seremos capaces de reconocer muchos aspectos de nuestra sociedad, que rutinas diarias cambiarán drásticamente y que la humanidad va a poder sacar un provecho enorme a este avance. Pero fue Lucas quien puso en boca de Yoda la advertencia de que el Lado Oscuro no gana por ser más mejor, sino por ser "más rápido, más fácil, más tentador". Seguramente la pregunta no sea si preferimos el caballo o el coche, si no elegir bien a quién le damos el volante. Pero ese es otro tema. ¿Y tú qué opinas? ¿Hasta qué punto la Inteligencia Artificial es un peligro potencial para la sociedad? ¿Debería estar más regulada?
Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans. En 3DJuegos | El discurso sobre que el uso de IA en videojuegos se vuelve en contra de los desarrolladores se ha roto En 3DJuegos | Seguramente sea la mejor película de la saga Star Wars, pero todavía no está claro quién la escribió