Hace 66 años, Kevin Costner no se dio cuenta de inmediato de que acababa de conocer a una leyenda del cine

Hace 66 años, Kevin Costner no se dio cuenta de inmediato de que acababa de conocer a una leyenda del cine

Wikimedia Commons Leer en la aplicación En 1960, cuando Kevin Costner era un pequeño niño que vivía en Compton, una ciudad del condado de Los Ángeles, California, famosa por sus altas tasas de delincuencia, el futuro actor no imaginaba que acabaría convirtiéndose en uno de los actores más conocidos del mundo. Empezó a interesarse por la interpretación cuando estaba en sus últimos años universitarios, pero el cine le gustaba desde muy pequeño, siendo el wéstern una de sus grandes pasiones. Sin embargo, ese año todavía era muy pequeño como para reconocer a una de las grandes leyendas de la industria del cine cuando se lo cruzó por casualidad en un parque temático. Tenía 5 años y su madre le había llevado a visitar el Disneyland de Anaheim, en California, que llevaba apenas otros cinco abierto al público y era toda una novedad.

Allí Costner quedó fascinado con la atracción interactiva del Gran Cañón, que acababa de inaugurarse, y se subió una y otra vez hasta que se encontró con unas cintas amarillas que le impedían el paso porque, en ese momento, iba a acceder a la atracción un grupo VIP de asistentes al parque. Pero el futuro actor, impaciente, no quiso esperar. "Me colé por debajo de la cinta, giré y choqué con un hombre. Se dobló de rodillas y todos los que estaban detrás se quedaron boquiabiertos. Miré a mi mamá y supe que algo andaba mal porque se tapaba la boca con las manos", recordaba el actor en su visita al JT Foxx Mega Success en 2025. @jtfoxx One of the craziest stories ever from Kevin Costner!😳 ♬ original sound - JT Foxx El desconocido le preguntó si le gustaba la atracción. "¡Me encanta!", respondió Costner de inmediato.

El hombre se giró entonces hacia sus acompañantes y exclamó: "¿Lo oyen? ¡No es que le guste la atracción, es que le encanta!". Luego le dijo que debería volver con su madre y se despidió. Lo que entonces no sabía Kevin Costner es que acababa de hablar con el mismísimo Walt Disney en persona pero, una vez que comprendió la magnitud del encuentro, sería una anécdota que recordaría para siempre. "En aquel entonces, la gente dudaba de Walt Disney, y al recurrir a sus contables y abogados y demostrarles que a un niño no solo le gustaba una atracción, sino que le encantaba, Disneyland se convirtió en un éxito rotundo", reflexionaba el actor. En aquel entonces, el parque representaba una inversión colosal.

Tras abrir sus puertas en 1955, Walt Disney seguía invirtiendo sumas considerables para añadir atracciones nuevas y cada vez más ambiciosas y eran muchos los que consideraban que este proyecto era excesivo y creían que nunca sería rentable, pero la historia acabaría demostrando que estaban equivocados.