Cada 13 de julio se conmemora el Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una fecha clave para visibilizar esta condición neurobiológica, derribar mitos y fomentar la empatía hacia quienes la padecen. Karime Pindter ha vivido con este trastorno desde que era niña y hoy, con total honestidad, nos comparte su experiencia. En entrevista exclusiva con TVyNovelas, la influencer nos contó cómo fue descubrir que esa “distracción” de toda la vida tenía un nombre, y cómo ha logrado canalizar su energía para triunfar en los proyectos que realmente le apasionan. Karime Pindter recuerda que desde pequeña era una persona “sumamente distraída”, pero no fue hasta sus veintitantos años que entendió lo que le pasaba.
Todo surgió cuando acudió al psiquiatra por un tema de depresión y el especialista le dio el diagnóstico: TDAH. “Desde niña lo tengo, pero no sabía que existía. Ya más grande empecé a ir al psiquiatra por depresión y me dijo que tenía TDAH, y también de eso se puede derivar la depresión y yo no lo sabía”, confesó. Al principio, recibir la noticia fue un golpe emocional: “Algunas veces sí me afectó porque pensaba que no era capaz de hacer ciertas cosas, y luego me di cuenta que era este trastorno”. Sin embargo, lejos de rendirse, Karime decidió aceptar su condición y tomar el control.
Con la sabiduría que le ha dado la experiencia, la empresaria envió un contundente mensaje a las personas que viven con este trastorno o tienen un familiar en la misma situación: “Que muchas veces es difícil, pero una vez que te aceptas y no satanizas ir al doctor, al psiquiatra y llevar un tratamiento, tu vida empieza a funcionar mejor. Dicen que las personas que tenemos TDAH, en cuanto encuentras lo que realmente te gusta, eres un genio en ello”, aseguró. Y recalcó la importancia de cuidar la salud mental como cualquier otra parte del cuerpo: “Les recomiendo mucho que cuiden su salud mental, es como ir al dentista, al nutriólogo o al dermatólogo, es igual de importante”. ¿Cómo lo enfrenta hoy? Karime es clara: el TDAH no se cura, se aprende a vivir con él.
Por eso, su día a día está lleno de disciplina y amor propio. “Lo sigo enfrentando, llevo un tratamiento con mi psiquiatra. He aceptado el problema y hago un plan alrededor de mí para que mi vida funcione: tengo una agenda, un equipo que me apoya, un calendario... pero, sobre todo, sé que, si algo me gusta, me puedo enfocar muchísimo en ello y lograr lo que quiero”, detalla. Ahora, su vida gira en torno al autocuidado: “Sé que me pasó y tengo mucho amor propio, tomo mi terapia cada semana, voy al psiquiatra cada 15 días y me enfoco mucho en mí. Cuido mi espiritualidad”, enfatizó.
En el ambiente laboral, Karime no se esconde. Cuando siente que la distracción la invade, prefiere ser honesta: “La verdad les digo: ‘Discúlpenme, tengo TDAH’, y trato de concentrarme el doble”. Finalmente, Karime enfatizó en no tener pena con ningún trastorno de la salud mental, “solo hay que tratarlo y tomar cartas en el asunto. Y tampoco es malo decir, en un entorno nuevo, que tienes este trastorno para que la gente te entienda mejor”, concluyó.