Coches Eléctricos Ya es oficial: los coches eléctricos pagarán un nuevo impuesto por cada kilómetro recorrido a partir de 2028 Reino Unido abre la veda al “pago por milla” en los modelos de cero emisiones para compensar la pérdida de impuestos en los carburantes. Los propietarios de turismos totalmente eléctricos abonarán 3 peniques por milla recorrida. Híbridos y Eléctricos 16/07/2026 14:00 Actualizado a 16/07/2026 14:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Era algo que llevaba tiempo rumoreándose y que por fin se confirma: el gobierno del Reino Unido ha anunciado la implantación definitiva de un nuevo impuesto para los vehículos eléctricos basado en los kilómetros recorridos, una medida que entrará en vigor en abril de 2028 y que busca compensar la progresiva pérdida de ingresos derivados del impuesto sobre los combustibles fósiles. Tras varios meses de consulta pública con la industria y otros agentes del sector, el ejecutivo ha introducido algunos cambios en el diseño inicial del sistema para reducir la carga administrativa sobre particulares y operadores de flotas, pero ha acabado aprobando la nueva medida. Los coches hibridos enchufables solo pagarán 1,5 peniques por milla. 3 peniques por milla recorrida El nuevo gravamen, denominado Electric Vehicle Excise Duty (eVED), se aplicará de forma complementaria al actual impuesto de circulación (Vehicle Excise Duty). Los propietarios de turismos totalmente eléctricos abonarán 3 peniques por milla recorrida, mientras que los híbridos enchufables pagarán 1,5 peniques por milla.
Las furgonetas eléctricas por el momento permanecerán exentas de este nuevo tributo. La principal novedad respecto a las propuestas iniciales es que el Gobierno ha descartado la obligación de realizar inspecciones anuales específicas para verificar el kilometraje de los vehículos con menos de tres años de antigüedad. En su lugar, los conductores declararán una estimación de los kilómetros que prevén recorrer durante el año al renovar el impuesto. Posteriormente, esa cifra será contrastada con las lecturas del cuentakilómetros registradas durante la inspección técnica obligatoria (MOT) o mediante comprobaciones aleatorias realizadas por la autoridad de tráfico (DVLA).
Si el kilometraje real supera el declarado, el propietario deberá abonar la diferencia correspondiente. Esta modificación responde a las críticas recibidas durante el proceso de consulta, especialmente por parte de empresas de renting, leasing y gestión de flotas, que advertían de la complejidad logística que suponían las inspecciones adicionales para miles de vehículos. El gobierno también ha flexibilizado los requisitos para las flotas corporativas, permitiendo estimaciones agregadas y procedimientos digitales simplificados para la declaración de kilometraje. Otro de los aspectos que había generado mayor controversia era la posibilidad de utilizar sistemas de geolocalización para calcular el uso de los vehículos, pero se ha descartado expresamente cualquier mecanismo basado en GPS o telemática.
El sistema únicamente registrará el número de kilómetros recorridos, sin recopilar información sobre rutas, horarios o ubicaciones, con el objetivo de preservar la privacidad de los conductores. La necesidad de recaudar Desde el Ministerio de Hacienda británico se argumenta que la medida responde a una necesidad de sostenibilidad fiscal, algo que se ha dejado claro desde el primer momento. A medida que aumenta la cuota de mercado de los vehículos eléctricos y disminuye el consumo de gasolina y diésel, también caen los ingresos procedentes del impuesto sobre los carburantes, una de las principales fuentes de financiación del mantenimiento de las infraestructuras viarias. Según el ejecutivo, incluso con el nuevo gravamen, los conductores de vehículos eléctricos seguirán soportando una carga fiscal inferior a la de los usuarios de vehículos de combustión, que actualmente pagan en torno a 6 peniques por milla a través del impuesto incluido en el precio del combustible.
A pesar de un argumento que parece lógico, la decisión ha generado reacciones encontradas. Diversas organizaciones del sector consideran positivo que el Gobierno haya renunciado al seguimiento mediante GPS y haya simplificado el sistema para las flotas, pero mantienen reservas sobre el posible impacto de la medida en la adopción del vehículo eléctrico. Algunos fabricantes y asociaciones empresariales temen que la introducción de nuevos impuestos en una fase todavía inicial de la electrificación del parque automovilístico pueda ralentizar las ventas y generar incertidumbre entre los consumidores, que decidan retrasar su paso a un modelo de cero emisiones. Temas Coches Eléctricos