Bloomberg Línea — Los recientes ajustes en el precio del cobre responden más a la incertidumbre por los posibles aranceles de Estados Unidos y al desmonte de posiciones ligadas al auge de la inteligencia artificial que a un deterioro de los fundamentos del mercado, según un nuevo informe de UBS (UBS). “Seguimos siendo optimistas respecto a las perspectivas a largo plazo del cobre”, escribió Dominic Schnider, jefe de Divisas y Materias Primas Globales en UBS Global Wealth Management. UBS espera que los precios se mantengan por encima de los US$15.000 por tonelada en los próximos trimestres. La previsión es que el precio del cobre cierre el año en US$14.500 por tonelada, suba a US$15.000 en marzo y luego salte a los US$15.500 en junio de 2027. Los precios del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) han cedido parte de sus ganancias, pero se mantienen por encima de los US$13.000.
UBS señala que la incertidumbre en torno a los aranceles de EE.UU. al cobre continúa desviando el metal hacia los inventarios de la COMEX, alterando el equilibrio de las existencias fuera del país. En concreto, explica, la atención se centra en los aranceles sobre el cobre de la Sección 232 y en la decisión sobre la mina Cobre Panamá, prevista para finales de este año. Cobre Panamá, valorada en US$10.000 millones y operada por Minera Panamá, permanece cerrada desde 2023 por orden judicial luego de que la Corte Suprema declarara inconstitucional su contrato de concesión. “A medida que las distorsiones relacionadas con los aranceles se atenúen y mejore el posicionamiento de los inversionistas, esperamos que los precios suban gradualmente, con el mercado volviendo a centrarse en los fundamentos”, explican en el documento. Condiciones de oferta ajustada El panorama general de la oferta y la demanda se mantiene sin cambios a pesar de los obstáculos a corto plazo, según el nuevo reporte de UBS.
Precisamente, las condiciones de oferta ajustada continúan respaldando los precios. UBS destaca que Chile, responsable de aproximadamente el 23,5% de la producción mundial de cobre extraído, redujo su producción acumulada 8,8% entre enero y mayo. Entre tanto, la incertidumbre sobre el futuro de la mina de Panamá continúa pesando sobre el mercado y podría tener un mayor impacto en la oferta física a partir de 2027. En UBS, anticipan un déficit de mercado de 520.000 toneladas en 2026, “lo que favorece la exposición larga al cobre”, especialmente en las correcciones de precio.
De otra parte, la electrificación y la inversión en infraestructura eléctrica continúan respaldando el crecimiento de la demanda a largo plazo. El informe señala que la demanda de cobre muestra señales de resiliencia tanto en EE.UU. como en China. En EE.UU., la actividad manufacturera sigue sólida y sostiene las importaciones del metal, mientras que en China la demanda se ha recuperado, aunque los datos de importación siguen siendo mixtos Mientras tanto, “las renovadas tensiones en Medio Oriente y la liquidación de posiciones relacionadas con la inteligencia artificial siguen siendo factores adversos a corto plazo”, según el informe. En términos generales, el aumento de los costos de la energía está afectando la actividad industrial. “Aunque el impacto general debería ser limitado en nuestro escenario base, la confianza en los activos de riesgo y favorables al crecimiento podría deteriorarse en medio de las preocupaciones sobre la demanda de cobre por parte de los centros de datos y las redes eléctricas”, indica UBS.
Y es que, si bien demanda mundial de cobre sigue creciendo, dicho avance se está volviendo cada vez más desigual entre las distintas regiones. En general, “mantenemos una perspectiva positiva respecto al cobre a largo plazo. Sin embargo, los riesgos a corto plazo son elevados, ya que persisten las incertidumbres sobre el crecimiento mundial en un contexto de aumento de los precios de la energía y nuevas tensiones en el Medio Oriente”, señala el documento. Previsiones para los metales Bank of America (BAC) rebajó sus previsiones para la mayoría de los metales en un reciente informe al considerar que el mercado afronta un panorama menos favorable durante los próximos meses.
Sin embargo, entre los metales industriales el cobre conserva la visión más constructiva. Bank of America redujo su previsión para 2026 un 3,3%, hasta US$12.888 por tonelada, y la de 2027 un 1,6%, hasta US$15.250 por tonelada. El banco sostiene que el mercado seguirá registrando déficit tanto este año como el próximo gracias a la demanda asociada a la electrificación de la economía y a las restricciones de oferta. “Vemos obstáculos a corto plazo, pero también destacamos que el mercado probablemente estará en déficit este año y el próximo, lo que en última instancia debería ser constructivo”, señalaron.