La desclasificación de varios documentos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arroja nueva luz sobre las sospechas que durante años rodearon al sistema electoral venezolano. Los informes concluyen que el régimen chavista disponía desde 2012 de la capacidad técnica para modificar resultados electorales, aunque no consiguen demostrar que esa maquinaria se utilizara en todos los procesos electorales celebrados desde entonces. Durante años, la oposición venezolana denunció la existencia de mecanismos para favorecer electoralmente al chavismo sin contar con pruebas oficiales. La documentación ahora publicada respalda que esa infraestructura existía, pero diferencia claramente entre la capacidad para manipular unos comicios y la existencia de evidencias que acrediten que realmente se hizo.
Los informes de la CIA apuntan a que el chavismo disponía de un sistema preparado para alterar resultados electorales, pero no logran demostrar que se activara de forma sistemática en las elecciones analizadas Una infraestructura preparada desde 2012 Los documentos sitúan el origen de este sistema en las elecciones presidenciales de 2012, cuando Hugo Chávez derrotó a Henrique Capriles en plena lucha contra el cáncer y tras un año marcado por un fuerte incremento del gasto público, estimado en unos 70.000 millones de dólares . Según la CIA, la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) , el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y el Consejo Nacional Electoral (CNE) disponían de máquinas de votación preprogramadas capaces de modificar hasta 1,5 millones de votos en las zonas con mayor peso electoral del chavismo. Sin embargo, los propios documentos reconocen que no existen pruebas suficientes para afirmar que ese mecanismo se utilizara durante aquellas elecciones. De hecho, Henrique Capriles terminó aceptando oficialmente la victoria de Chávez.
Elección Conclusión de los documentos Presidenciales 2012 Existía la capacidad técnica, pero no se prueba su utilización Presidenciales 2013 No hay pruebas concluyentes de manipulación mediante ese sistema Constituyente 2017 Existen indicios de alteración de la participación Legislativas 2020 La infraestructura seguía disponible, aunque no habría sido necesaria Presidenciales 2024 Se denuncia una alteración directa de los resultados oficiales La documentación diferencia entre disponer de una infraestructura para manipular unas elecciones y poder demostrar que fue utilizada en cada proceso electoral Indicios en 2017 y un escenario distinto en 2024 Tras la muerte de Hugo Chávez en marzo de 2013, Nicolás Maduro ganó por un estrecho margen a Henrique Capriles. Aunque la oposición denunció numerosas irregularidades, la CIA tampoco encuentra pruebas concluyentes de que fuera necesario recurrir al sistema descrito para modificar el resultado. El escenario cambia con la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017. Aquellos comicios fueron boicoteados por la oposición y la empresa Smartmatic , responsable de la tecnología de votación, denunció públicamente que las cifras oficiales de participación habían sido infladas en, al menos, un millón de votos .
La Constituyente, presidida inicialmente por Delcy Rodríguez, fue creada en plena ola de protestas contra el Gobierno y terminó funcionando como un órgano paralelo a la Asamblea Nacional sin llegar a redactar la nueva Constitución que justificó su convocatoria. Smartmatic fue la primera empresa en denunciar públicamente una alteración de las cifras oficiales de participación durante los comicios de 2017 La maquinaria seguía operativa en 2020 Los informes también sostienen que esa infraestructura continuaba disponible durante las elecciones legislativas de 2020. No obstante, la CIA considera que no habría sido necesario recurrir a ella después de que gran parte de la oposición decidiera no participar tras denunciar la intervención judicial de partidos, la inhabilitación de dirigentes políticos y la ausencia de garantías democráticas. Ni Estados Unidos ni la Unión Europea reconocieron entonces la legitimidad de aquellos comicios.
El fraude de 2024 no necesitó ese sistema Los documentos distinguen el caso de las elecciones presidenciales de julio de 2024. Según el análisis recogido, el supuesto fraude ya no habría requerido el uso de la infraestructura descrita desde 2012, sino una modificación directa de las cifras oficiales. La oposición aseguró que Edmundo González Urrutia obtuvo alrededor de 7 millones de votos , frente a los aproximadamente 3 millones atribuidos a Nicolás Maduro, una diferencia que afirmó acreditar mediante las actas electorales verificadas con códigos QR. Más de seis meses después de la caída del régimen chavista y con un proceso de transición supervisado internacionalmente, los tres organismos señalados por la CIA —la DGCIM , el SEBIN y el CNE — continúan operativos.
También sigue en su cargo Elvis Amoroso, presidente del Consejo Nacional Electoral durante las elecciones de 2024, mientras avanzan las negociaciones para renovar la autoridad electoral venezolana.