Marlene Favela tiene cautivados a los televidentes con su personaje de Dalila en El Renacer de Luna (Las Estrellas). En dicha telenovela, producida por Roy Rojas, la actriz originaria del estado de Durango interpreta a una mujer poderosa, calculadora y llena de claroscuros, que más allá de ser una villana convencional, toma fuerzas de sus heridas del pasado las cuales ha han llevado a convertirse en la mujer que es hoy. En entrevista con ¡HOLA! Américas, la actriz contó cómo fue construir este complejo personaje, además de asegurar que los villanos de las telenovelas son como 'la sal y pimienta' de las producciones.
Para darle vida a Dalila, Marlene explicó que lo primero que hizo fue comprender las carencias y el dolor que marcaron la infancia de su personaje, pues solo así pudo entender las decisiones que toma a lo largo de la trama. "Dalila es una mujer que va por todo y no se traiciona jamás. Eso es lo que yo pienso que deben tener los villanos. Nunca traicionar la esencia de su dolor y de su proceder". En esa misma conversación, compartió que disfruta el desafío de dar vida a una mujer que, además de todo resalta por ser una experta en el arte de la manipulación, algo que será aprovechado fuertemente por ella, sobre todo con los hombres de la historia como Mauricio Henao, Matías Novoa y Alejandro de la Madrid.
Para diferenciar a Dalila de las otras villanas que ha interpretado, Marlene, quien dentro de unas semanas celebrará un año más de vida, cambió su imagen. La actriz luce un rubio mucho más marcado, alejándose de los tonos oscuros que suelen llevar las antagonistas de las historias. En cuanto a la forma en la que se prepara, la actriz nos contó que desde hace unos tres proyectos no usa apuntador, es decir, todos sus diálogos se los aprende de memoria, algo que muy poco actores pueden hacer. La estrella de telenovelas explicó que lo hace con el fin de entregarse por completo a sus escenas sin ningún elemento tecnológico de por medio la descoloque de su interpretación.
En esta conversación también salió a relucir la época más linda de su vida. En sus palabras, han sido los cuarentas, pues fue precisamente a los 42 que se convirtió en madre, lo cual fue su motivación principal para cumplir los anhelos que se habían quedado en el tintero. "Cuando Bella llegó, como que transformó mi universo de la manera más hermosa. Creo que saqué todas las garras que tenía guardadas desde que nací, para lograr todos los sueños que tenía como pendientes".