A menos de 48 horas de la final del Mundial, el seleccionador español, Luis de la Fuente, quiso poner en valor, más allá de si España acaba siendo la campeona del mundo o no, la importancia que supone jugar una final de la Copa del Mundo: “Ya es un lujo, un privilegio estar en una final. Firmaría llegar siempre a una final y perderla. Lo importante es jugar una final y además poder pelear por ganarla, luchando con nuestras armas, con nuestras virtudes, ante un grandísimo rival con una grandísima trayectoria”. En la misma línea, De la Fuente, destacó que “va a ser un grandísimo espectáculo, somos dos súperselecciones, con muchas similitudes.
Cada uno intentaremos llevar el juego donde más nos interese, pero ambas selecciones plantearemos un partido donde el talento gane”. Por lo que respecta al árbitro, el esloveno Vincic, no entró en polémico y se limitó a responder que “los árbitros están para ayudar al espectáculo”. Antes de afrontar la que será la segunda final de un Mundial en la historia de la selección española, De la Fuente afirmó no sentirse nervioso e incluso se atrevió a bromear: “Me poner nervioso tener que volver en helicóptero. Lo demás no, estoy tranquilísimo.
Lo que queremos es disfrutar de este momentazo. Y desde esta tranquilidad, tenemos todos los sentidos puestos en la competición, y pelear por ganar, claro que sí”. Preguntado por el estado físico de Lamine, el seleccionador confirmó que “está bien, no hay problemas con él” y añadió: “Tenía un golpe fuerte, pero aguantó el partido perfectamente. Ayer le dimos descanso, hoy ha estado con los compañeros con normalidad”.
Sobre una posible comparación con Messi, De la Fuente respondió: “Lamine tiene que ser Lamine. Messi es un jugador irrepetible y está haciendo un Mundial espectacular. Y Lamine también tiene un potencial espectacular”. Sobre la clave de llegar a su novena final, entre la selección absoluta y las categorías inferiores, De la Fuente respondió: “Trabajar, trabajar y trabajar.
Y aún así a veces las cosas no salen. Cuando no te salen, seguir trabajando, insistir y rodearse de buenos acompañantes, jugadores, cuerpo técnico, que ayuden a pelear por cosas importantes. Sobre todo, sentirse bien acompañado”.