El internet lleva un buen tiempo hablando del acero inoxidable y de por qué se ha convertido en el mejor aliado de cualquier cocina: es duradero, ligero y requiere menos cuidados que el hierro fundido o el acero al carbono. Ya sea en utensilios, ollas o sartenes, este material es una excelente opción para cocinar sin recubrimientos antiadherentes y, además, suele durar mucho más que los utensilios convencionales. Si estás pensando en incorporar un utensilio de acero inoxidable a tu cocina, hay algunos aspectos que conviene conocer antes de comprar. Por eso, aquí te contamos lo más importante para que tomes una decisión bien informada.
Lista de contenidos: AccordionItemContainerButton LargeChevron ¿Qué es el acero inoxidable? ¿Cómo es la composición de un sartén o utensilio de acero inoxidable? ¿Cómo evitar que se pegue la comida al sartén? ¿Cómo limpiar el sartén de acero inoxidable? ¿Cómo eliminar las manchas de agua o los residuos que dejan el acero sin brillo? ¿Se pueden meter las ollas y sartenes de acero inoxidable en el lavavajillas? ¿Qué es el acero inoxidable? El acero inoxidable es una aleación de hierro, carbono y otros elementos, principalmente cromo y, en muchos casos, níquel. El cromo es el responsable de su principal característica: al entrar en contacto con el oxígeno forma una capa microscópica que protege el metal de la corrosión y el óxido. Gracias a esa composición, el acero inoxidable es resistente, duradero y apto para el contacto con los alimentos.
En la cocina, soporta altas temperaturas, no tiene recubrimientos que puedan desgastarse con el tiempo y, con los cuidados adecuados, puede durar décadas. ¿Cómo es la composición de un sartén o utensilio de acero inoxidable? En los utensilios de cocina es común encontrar inscripciones como 18/0, 18/8 o 18/10. Estos números indican la composición del acero inoxidable: el primero corresponde al porcentaje de cromo y el segundo al de níquel. Por ejemplo, un utensilio 18/0 contiene aproximadamente un 18% de cromo y no contiene níquel, mientras que uno 18/8 está compuesto por un 18% de cromo y un 8% de níquel.
El cromo es el responsable de la resistencia a la corrosión, mientras que el níquel mejora la resistencia al desgaste, aporta mayor brillo y ayuda a que el acabado se conserve por más tiempo. Un utensilio 18/8 o 18/10 suele ofrecer una mayor resistencia a la corrosión y un aspecto más pulido que uno 18/0, aunque este último también es una opción duradera y suele utilizarse en utensilios de cocina. Algo importante: el acero inoxidable no distribuye el calor de forma tan eficiente como otros metales. Muchos sartenes incorporan un núcleo de aluminio o, en algunos casos, de cobre. ¿Cómo evitar que se pegue la comida al sartén?
Hay dos formas de cocinar con un sartén de acero inoxidable sin que los alimentos se peguen: el método en caliente y el método en frío. Calienta el sartén de forma gradual a fuego medio-bajo. Para comprobar si alcanzó la temperatura adecuada, salpica unas gotas de agua sobre la superficie. Si se evaporan de inmediato, todavía no está listo.
Si las gotas forman pequeñas bolitas que se deslizan por el sartén, significa que ya alcanzó la temperatura ideal. Este método resulta especialmente útil para cocinar alimentos que suelen pegarse, como los huevos. Con el sartén aún apagado, vierte un poco de aceite y distribúyelo por toda la superficie. Después, coloca el huevo sin encender el fuego.
Ahora sí, enciende la estufa a temperatura baja (en el nivel 3 o 4) y deja que se cocine lentamente. Cuando la clara empiece a cuajar, pasa una espátula por debajo para despegar cualquier parte que pudiera haberse adherido. Las mejores sartenes de acero inoxidable probadas y recomendadas por WIRED Las sartenes de acero inoxidable puede que carezcan de revestimientos antiadherentes, pero son sencillas, doran bien los alimentos y están diseñadas para aguantar toda una vida de uso intensivo. ¿Cómo limpiar el sartén de acero inoxidable? Internet está lleno de trucos que prometen ofrecer la mejor forma de limpiar el acero inoxidable.
Pero tras años de limpiar lo que ensuciamos, tanto como cocineros aficionados como probadores, creemos que hemos sabido distinguir entre lo útil y lo inútil para ofrecerte una guía definitiva sobre cómo limpiar los utensilios de cocina de acero inoxidable, incluso las manchas más difíciles. Precalienta la sartén antes de cocinar. ¿Una forma de asegurarte de que tus utensilios de cocina sean fáciles de limpiar? Evita que los alimentos se peguen a ellos desde el principio. Para que tus utensilios de cocina de acero inoxidable se comporten más como una sartén antiadherente, primero precalienta la sartén a fuego medio-bajo.
Puedes comprobar si la sartén está lo suficientemente caliente con la prueba del agua: echa un poco de agua sobre la sartén y, si forma gotitas, ya está lista. A continuación, añade aceite a la sartén y deja que se caliente. Sabrás que el aceite está bien precalentado cuando tenga un aspecto fino y brillante. Estos dos pasos garantizarán que los alimentos no se peguen a la superficie de cocción.
Siempre que sea posible, limpia la sartén poco después de usarla. Lo entendemos, no siempre es posible limpiarla justo después de cocinar. Al fin y al cabo, lo que quieres es comer. Pero limpiarla en cuanto la hayas usado evita que la comida tenga tiempo de endurecerse o pegarse a la sartén aún caliente.
Eso sí, deja que se enfríe lo suficiente como para poder tocarla sin necesidad de un agarrador. Poner agua fría sobre una sartén muy caliente puede provocar que se deforme. Desglasa la sartén. Cuando hayas dorado un trozo de carne, como un filete o una chuleta de cerdo, quedarán restos dorados y pegajosos adheridos al fondo de la sartén.
Estos restos pueden ser difíciles de limpiar, pero, además, limitarte a eliminarlos supondría un enorme desperdicio de sabor. Si retiras el exceso de grasa o aceite de cocina y luego viertes vino, vinagre o simplemente agua a temperatura ambiente en la sartén mientras aún está a fuego lento en la cocina, esos trocitos dorados se aflojarán, de modo que podrás utilizar una espátula metálica para rasparlos del fondo de la sartén; es casi como magia. A continuación, añade un poco de mantequilla a la sartén para que se mezcle con el líquido y los restos dorados, y ¡voilá!: tendrás una salsa sofisticada al instante y una sartén más fácil de limpiar. Aunque no prepares una salsa en la sartén, puedes utilizar este método (te recomendamos usar simplemente agua tibia como líquido) para eliminar los restos de comida que ya se hayan pegado a la sartén.
Seca la sartén inmediatamente. Utilizar un paño de microfibra para secar tus utensilios de cocina de acero inoxidable, en lugar de dejarlos secar al aire en un escurridor, evitará las manchas de agua o ese brillo apagado que puede aparecer en la sartén debido al agua dura. ¿Cómo eliminar las manchas de agua o los residuos que dejan el acero sin brillo? Para ese tipo de manchas quemadas, negras y rebeldes que se acumulan en la sartén con el paso del tiempo, necesitarás algo más que dejarla en remojo en agua jabonosa. Necesitarás un limpiador abrasivo.
A continuación te explicamos cómo utilizar ambos. Limpieza con una pasta de bicarbonato sódico Mezcla a partes iguales agua y bicarbonato sódico para hacer una pasta limpiadora. A continuación, aplícala a la sartén y déjala actuar al menos 15 minutos (o hasta toda la noche si es necesario). Después, utiliza un estropajo para frotar las manchas de la sartén.
Repite este proceso tantas veces como sea necesario. Si ves que empieza a aparecer una película opaca y calcárea en la superficie de tu sartén de acero inoxidable, se debe a la oxidación provocada por el sobrecalentamiento de la superficie de cocción. Afortunadamente, hay una solución sencilla, solo necesitas vinagre blanco y un paño de microfibra. ¿Se pueden meter las ollas y sartenes de acero inoxidable en el lavavajillas? La mayoría de las marcas de utensilios de cocina de acero inoxidable indican que sus productos son aptos para el lavavajillas.
Sin embargo, recomendamos lavarlos a mano, ya que muchas sartenes de acero inoxidable, incluidas las de nuestro proveedor favorito de utensilios de cocina de acero inoxidable, All-Clad, tienen los bordes sin sellar. Esto significa que los bordes de la sartén pueden corroerse con el tiempo, formando aristas afiladas que pueden cortarte si no tienes cuidado. Incluso si tus utensilios de cocina de acero inoxidable tienen el borde sellado, los detergentes agresivos pueden dañar la capa de óxido de cromo de la sartén, lo que la hará más vulnerable a la oxidación. Artículo originalmente publicado en Bon Appétit.
Adaptado por Alondra Flores.