Ya está aquí el Storm Fighter: el nuevo dron de combate que luchará junto al Eurofighter y a los cazas F-35 y parece sacado del futuro

Ya está aquí el Storm Fighter: el nuevo dron de combate que luchará junto al Eurofighter y a los cazas F-35 y parece sacado del futuro

La aviación militar, como todo, está cambiando. Lo está haciendo, sobre todo, a nivel táctico y tecnológico, con radares de barrido electrónico y tecnología de detección de enemigos. Durante décadas, las flotas aéreas han dependido exclusivamente de la habilidad de los pilotos a los mandos de cazas, pero en futuros escenarios de guerra, llenos de sistemas de defensa antiaérea inteligente, se exige un cambio en el estándar. Es por eso que se necesitan máquinas mejores, que sirvan al piloto, en un concepto en el que la inteligencia artificial tiene mucho que aportar, pero no como sustituto, sino como accesorio a las manos del propio ser humano que maneja la aeronave.

Bajo esta premisa, la Real Fuerza Aérea británica (RAF) acaba de desvelar el nombre del sistema autónomo que redefinirá el equilibrio de poder en los cielos del continente, y lo más probable es que pronto lo veamos en España y más países, junto con el Eurofighter. Programa Storm Fighter El programa de aeronaves no tripuladas de apoyo militar ha dado un paso clave al terminar la fase de diseño para recibir su denominación oficial. Según la información de la que se hace eco el portal especializado en defensa Zona Militar, el Ministerio de Defensa del Reino Unido ha confirmado que el programa de Aeronaves de Combate Colaborativas (CCA) pasará a llamarse oficialmente Storm Fighter. Este nuevo sistema autónomo ha sido diseñado bajo estrictos estándares de la llamada «sexta generación de aviación».

Lejos de ser un simple dron de vigilancia operado por control remoto, el Storm Fighter es una plataforma de combate de alta velocidad con capacidad de tomar decisiones tácticas en tiempo real. Su cometido estratégico principal en el teatro de operaciones será escoltar y proteger a las joyas de la corona de la aviación tripulada aliada: el Eurofighter Typhoon, el caza furtivo F-35 Lightning II y, en el futuro, el caza de sexta generación Tempest. El dron volará a la par que estas aeronaves, absorbiendo las corrientes de aire, haciendo de señuelo, localizando radares enemigos y proporcionando una cobertura ofensiva y defensiva sin precedentes. Miles de millones de libras El anuncio técnico del programa, realizado por el ministro de Estado para la Preparación de la Defensa y la Industria, Luke Pollard, durante la conferencia Global Air and Space Chiefs’ Conference, se enmarca dentro de un ambicioso Plan de Inversión en Defensa (DIP).

Este plan prevé una inyección económica de 298.000 millones de libras esterlinas en los próximos cuatro años, de los cuales 31.000 millones irán dirigidos al poder aeroespacial y 5.000 millones al desarrollo exclusivo de drones y sistemas robóticos de combate. Pero la estrategia de los británicos no dependerá de un único sistema, sino de varios: - Storm Fighter: El dron colaborativo principal de escolta, reconocimiento avanzado y plataforma de disparo directo. El plan prevé destinar 300 millones de libras de inicio, con el objetivo de volar un prototipo para 2030 (aunque el mariscal del aire Sir Harv Smyth confía en realizar las primeras pruebas de vuelo real junto a un Eurofighter tan pronto como el próximo año). - Storm Chrome: Una plataforma aérea especializada y equipada con sistemas avanzados de guerra electrónica, capaz de interferir los sistemas de comunicaciones y radares enemigos para cegar sus defensas. - Storm Fire: Un letal dron de ataque unidireccional de largo alcance (capaz de cubrir unas 1.000 millas o 1.600 kilómetros) diseñado para golpear objetivos estratégicos fortificados. Este despliegue se apoya directamente en las lecciones aprendidas con el StormShroud, el sistema autónomo de interferencia de radares que la RAF incorporó a su servicio activo el año pasado con un éxito notable.