Como todo dispositivo, se pueden cometer errores a la hora de usarlo. O, incluso, no saber exactamente cómo funciona. Sin embargo, utilizar mal un aire acondicionado portátil, lo cierto es que te podría salir caro. Más que nada porque puede aumentar la próxima factura de la luz si estás cometiendo estos 5 errores.
El mercado de aires acondicionados portátiles es muy amplio y puedes encontrar un sinfín de alternativas de todos los precios. Ahora bien, será mejor que sepas cuáles son los diferentes fallos que no deberías cometer a partir de ahora. Y es que cada error puede subir el consumo y provocar que pagues más de la cuenta en la siguiente factura de la luz. Muy atento a las ventanas Es posible que este sea una de las causas más habituales de aquellos que notan que han pagado más de la cuenta por encender el aire: dejar una ventana entreabierta.
Básicamente, si el aire acondicionado se encarga de enfriar una habitación, por ejemplo, el salón. Ten en cuenta que está expulsando el aire caliente al exterior. Por lo tanto, el compresor va a trabajar durante más tiempo para mantener la temperatura. El hecho de dejar un poco abierta la ventana, ya sea del propio salón o de una estancia cercana, va a provocar que no llegue a la temperatura óptima que habías fijado.
Es por ello por lo que debes prestar mucha atención al kit de sellado para ventanas. Cuidado con el tubo Aunque no lo creas, son muchos los usuarios que no tienen cuidado con el tubo (o manguera) del aparato. Pues bien, hay que estar atentos a no alargarlo demasiado, a que no se doble o se quede enrollado, o hasta a no colocarlo cerca de algún otro aparato que desprenda calor. Más que nada porque si no se tiene cuidado, lo cierto es que no va a expulsar correctamente el aire caliente y, en definitiva, su rendimiento en general va a ser mucho peor.
No pongas la temperatura al mínimo Por mucho que creas que va a enfriar antes tu habitación o el salón de la vivienda, no siempre es así. Poner la temperatura a 16 grados va a hacer que el aire acondicionado enfríe a la misma velocidad de siempre. El problema es que va a funcionar durante mucho más tiempo hasta llegar a esta temperatura óptima. ¿Y qué significa esto? Va a gastar mucha más luz.
Lo ideal es fijarlo entre 24 y 26 grados, y si hace mucho calor, se puede bajar unos pocos grados más. Limpia los filtros El mantenimiento de este tipo de aparatos es clave si no quieres pagar más de luz todos los meses de verano. Y es que cuando los filtros del aire acondicionado portátil están llenos de polvo y suciedad, lo cierto es que va a provocar lo siguiente: el aire va a circular menos, el intercambio de calor es peor y el compresor va a trabajar más. No has comprado el mejor aire para tu casa A la hora de elegir un modelo para tu vivienda, debes fijarte muy bien en la potencia (que se puede ver en BTU/h o kW o frigorías).
Si el modelo que has comprado tiene poca capacidad para el tamaño de la habitación, lo cierto es que nunca servirá para enfriarla de manera correcta. Además de que va a funcionar sin descanso porque nunca te ayudará a enfriar por completo la habitación y va a consumir en general más luz de la que quieres. Hay aires acondicionados portátiles que ya te dicen en sus características los metros cuadrados que pueden cubrir, así que estate muy pendiente de ese detalle.