El número de víctimas mortales por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 5.119, según el balance oficial divulgado este sábado por el Gobierno. La actualización confirma que la emergencia continúa dejando consecuencias humanas y materiales casi un mes después del desastre. De acuerdo con el parte oficial correspondiente al 18 de julio, la cifra de heridos se mantiene en 16.740, mientras que 6.462 personas han sido rescatadas desde que comenzaron las labores de respuesta. Más leídas Venezuela accede a $346 millones del FMI CAF anuncia que EY y PwC Venezuela respaldarán los mecanismos de control del Fondo para la Recuperación y Reconstrucción de Venezuela Las autoridades informaron que 21.470 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios, habilitados para atender a quienes perdieron sus viviendas o fueron evacuados por razones de seguridad.
El reporte oficial mantiene en 17.907 el número de personas que quedaron sin hogar tras los movimientos telúricos. Asimismo, el Gobierno señaló que 128.324 familias han recibido algún tipo de asistencia desde el inicio de la emergencia. Persisten los daños en infraestructura El balance oficial no registra cambios en la infraestructura afectada respecto al día anterior. Las autoridades mantienen el reporte de 856 edificaciones afectadas, de las cuales 190 colapsaron como consecuencia de los sismos.
En materia de atención humanitaria, el Ejecutivo indicó que se han distribuido 10.063 toneladas de alimentos y 32.854.150 litros de agua potable en las zonas impactadas. Además, el sistema de salud ha atendido 38.292 pacientes, de acuerdo con la actualización oficial. El Gobierno informó que en las operaciones de atención permanecen desplegados 30.989 efectivos, junto con 31.745 voluntarios y 2.278 rescatistas internacionales, quienes continúan participando en las tareas de asistencia y recuperación. El reporte también eleva a 1.350 el número de réplicas registradas desde el doble terremoto ocurrido el 24 de junio, un fenómeno que mantiene bajo vigilancia a las autoridades mientras avanzan las labores de reconstrucción en las zonas más afectadas.