El último juego que te gustaría jugar

El último juego que te gustaría jugar

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. ¿Alguna vez has pensado hasta qué videojuego o lanzamiento te gustaría "llegar vivo", ese hito que te daría rabia perderte? Sobre eso, reflexionamos esta semana... Para los que ya vamos teniendo una edad, y la vida nos ha dado algún que otro tirón de orejas en temas relacionados con la salud -y ojo, que puedo estar perfectamente solo en esto-, un pensamiento recurrente es "hasta el lanzamiento de qué videojuego me gustaría llegar con vida". Ese que te daría toda la rabia del mundo perderte.

O dicho de otro modo, ¿cuál sería la última novedad en videojuegos que te gustaría jugar en tu vida? No son pocos los casos de gente que, en la recta final de su existencia, ha escrito a estudios para cumplir su último deseo. Algunos, no sin algo de razón, estarán pensando que ya está aquí "el alegrías" o "el amigo de la parca", pero permíteme que te fastidie un poco esta mañana de verano: lo único cierto es algún día estiraremos la pata y nos tocará hacer las maletas para irnos al más allá, a una tumba o una urna, según las creencias y preferencias de cada uno. No lo digo con "angustia adolescente", sino desde la calma, tras superar un problema de salud que me hizo replantearte muchas cosas a nivel existencial.

Y lo pienso todavía más a menudo desde que un buen amigo, del que me acuerdo todos los días, falleció el año pasado de manera inesperada. Pero dejadme que me explique. Estos "últimos juegos" no dejan de ser como una meta, algo que te gustaría llegar a ver y no son, ni mucho menos, algo estático o inamovible. Ya he superado unas cuantas de estas metas, como el lanzamiento de Nintendo Switch 2, que fue uno de mis objetivos de 2025, o el de Rhythm Paradise Groove, una saga por la que tengo especial debilidad desde que debutó en 2006 en Game Boy Advance.

Por fortuna, por cuidarme o porque no era todavía mi hora, aquí sigo, con nuevas metas. La primera, y más humana es desconectar durante las vacaciones después de un año tan intenso... y lo que nos queda por delante, que es para acabar con la salud de cualquiera. Después, me gustaría llegar a disfrutar de Zelda Ocarina of Time Remake, un juego tremendamente especial tanto a nivel personal como profesional. Luego está, por supuesto, el elefante en la sala, GTA 6, que sin mostrar nada de jugabilidad, ya es el producto más deseado por los jugadores, entre los que por supuesto me incluyo.

Y es justo por GTA 6 por el que estoy escribiendo esta pequeña reflexión "en voz alta". En una de las últimas charlas que tuve con mi amigo, pocos meses antes de fallecer, no le cabían en el pecho las ganas que tenía de jugarlo, de lo jodido que estaba porque "a ver cómo iba a conseguir esta vez el merchandising del juego". Porque como "criatura" dedicada al marketing (sí, trabajaba en la industria del videojuego), también le flipaba todo lo que hacía Rockstar al otro lado de la pantalla, en el mundo real (y coincido, también siguen siendo únicos en eso). Y esa, ahora dolorosa charla, no deja de recordarme que, pese a las ganas e ilusión que le provocaba el juego, él ya no estará para disfrutarlo.

Es muy probable que él, quizá, nunca se llegara a plantear este escenario, esta posibilidad. Que no estuviera entre nosotros cuando el juego se lanzara. Porque, en el fondo, no hay nada más humano, al menos en la cultura occidental, que pensar que vamos a estar aquí para siempre, que somos casi inmortales, y que tenemos todo el tiempo del mundo por delante para disfrutar de una de las cosas que más felices nos hacen. Algo que sabemos que es mentira.

Como reza el recordado eslogan de PlayStation, "yo sí he vivido", tengo la suerte de haber vivido esta industria casi desde sus primeros pasos, desde los primigenios microordenadores domésticos a las Game & Watch y las maquinitas LCD, las primitivas consolas dedicadas que se conectaban a la tele por la antena, el salto a los gráficos 3D, el DVD, el juego online, la realidad virtual... Tengo la suerte de haberlo vivido todo, y en primera fila. Eso, en cierto modo, me reconforta de cara al día en que tenga que decir adiós. Mi vida jugable "ha sido plena".

E incluso he tenido la suerte de no ver lo que muchos agoreros llevan anunciando desde hace más de una década, como la "muerte" de las revistas de papel. Ahí sigue Hobby Consolas a punto de cumplir 35 años, y han pasado ya casi 8 años desde que dejé de coordinar el día a día de la edición impresa, y unos cuantos más desde que en 2008, los primeros heraldos empezaron a hablar del fin de las ediciones impresas. Ha cambiado todo mucho, y muchas cabeceras han caído, pero aquí seguimos, en pie, 18 años después. Lo que no esperaba ver, o al menos no tan pronto, es el intento de asesinato, o fin del formato físico en PlayStation (bueno, en realidad tengo que "mantenerme vivo" un año y medio más para ver si finalmente sucede).

Ojalá reculen, por todas las implicaciones que tiene tanto para el usuario, desde el punto de vista de los derechos, como para la cantidad de puestos relacionados que se van a destruir. Es una de las pocas cosas a las que no me gustaría llegar "vivo". Pero bueno, que me desvío. Por ahora, mi "última meta" está fijada en el 19 de noviembre.

Si seguimos respirando para entonces, será hora de actualizarlas. Pero tú, querido lector, ¿tienes claras las tuyas?