Joan Laporta volvió a referirse este sábado a la operación por Julián Álvarez en el acto de previa de la final del Mundial en Nueva York que organizó la RFEF. El presidente del Barça aseguró que un gran club no puede retener a un futbolista que quiera marcharse, al tiempo que reiteró una vez más que la entidad azulgrana mantiene una oferta por el internacional argentino. “Nosotros estamos ahí con una oferta. Es un jugador que nuestro entrenador quiere y por eso hicimos la oferta al Atlético de Madrid. Es una oferta para nosotros muy importante y muy, muy buena”, explicó.
Preguntado por las declaraciones de Miguel Ángel Gil Marín, que volvió a cerrar la puerta a una salida del delantero, Laporta evitó la confrontación. “Yo respeto la opinión de todos. Respeto la opinión de Miguel Ángel y de todos”. Sin embargo, acto seguido dejó una reflexión que alimenta la esperanza del Barça de convencer al jugador. “Hay tantos casos en los que se ha dicho que un jugador no iría nunca al Barça y ha acabado viniendo…”, afirmó. Fue entonces cuando el presidente culé lanzó el mensaje más contundente de su comparecencia: “Cuando un jugador quiere salir, la actitud del Barça como club es que, si un jugador quiere marcharse del Barça, puente de plata.
Un club grande no puede permitirse tener jugadores que estén a disgusto”. Laporta también confirmó que la oferta presentada al Atlético no permanecerá abierta indefinidamente. “No es ilimitada en el tiempo. Daremos un plazo prudencial. Yo te diría que hasta final de mes”, señaló.
El presidente azulgrana concluyó insistiendo en que, además del aspecto económico, la voluntad del futbolista es un factor decisivo en este tipo de operaciones. “Ya no es solo una cuestión de la oferta que se hace, pero también, si además hay una buena oferta, hay que aprovecharla”.