Bloomberg Línea — Si bien el consumo privado está jalonando el crecimiento del comercio y la industria en Colombia, expertos advierten sobre su sostenibilidad y el estancamiento de la actividad productiva. “Preocupa que la producción comercial e industrial estén orientadas hacia el consumo privado y se esté limitando la capacidad de engranar actividades de mayores encadenamientos en el tejido productivo”, señala un análisis del centro de pensamiento económico ANIF. El comercio registró un crecimiento anual del 11,9% en lo corrido de 2026, mientras que la industria manufacturera avanzó apenas 1,2% en el mismo periodo. Frente al mismo periodo de 2025, el crecimiento del comercio representa un incremento de 0,5 puntos porcentuales. La industria, en cambio, mostró una leve desaceleración de 0,1 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Dentro del comercio minorista, tres líneas se destacaron por su dinamismo. Los equipos y aparatos de sonido y video, entre ellos los televisores, crecieron 47,3%. La papelería, libros, periódicos y útiles escolares avanzaron 41,6%. Y los vehículos automotores y motocicletas de uso doméstico subieron 38,5%.
ANIF explica que el auge en electrodomésticos y papelería está relacionado con la temporada del Mundial y con descuentos y promociones. El crecimiento en vehículos, por su parte, respondería a una mayor demanda de automóviles eléctricos e híbridos, a la llegada de nuevas marcas al mercado nacional y a facilidades de financiación que permitieron a los hogares diferir sus pagos a plazos más largos. Esta tendencia también se observa en el sector automotor. De acuerdo con información de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), en mayo se matricularon 110.599 vehículos nuevos, un 23% más que el mes anterior, mientras que en lo corrido del año el aumento en matrículas alcanza el 34%.
En el frente industrial, los sectores con mayor variación fueron la fabricación de vehículos automotores, con un 38,2%, la fabricación de otros tipos de equipo de transporte —principalmente motocicletas—, con 26%, y la elaboración de azúcar y panela, con 14,3%. El repunte en la fabricación de vehículos automotores obedece, según ANIF, al aumento de las exportaciones tras la apertura de plantas nacionales orientadas a la producción interna, lo que además ha permitido sustituir importaciones. No todo el panorama industrial es positivo. El informe identifica sectores clave para los encadenamientos productivos que continúan en terreno negativo.
La fabricación de sustancias químicas básicas cayó 9,4% en lo corrido del año, mientras que la industria básica de hierro y acero retrocedió 6,7%. ANIF vincula estos resultados con la débil dinámica del sector de la construcción. Para el centro de pensamiento, la preocupación de fondo es estructural. Tanto el comercio como buena parte de la industria que crece están orientados hacia el consumo final de los hogares, no hacia actividades con mayores encadenamientos dentro del tejido productivo nacional.
Inversión en mínimos históricos La tasa inversión en Colombia se mantiene en 16% del PIB, niveles históricamente bajos, y a pesar del crecimiento económico. Lo que genera riesgos de un mayor desequilibrio fiscal y la sostenibilidad de ese crecimiento. “El consumo privado muestra cifras históricamente altas y el desempleo ha caído a niveles mínimos, pero esas cifras esconden una realidad más preocupante”, dijo a Bloomberg Línea César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana. La inversión, ese indicador conocido como la semilla del crecimiento futuro, manifestó, está en niveles inferiores al 21% del PIB, niveles de antes de pandemia. “Ninguna empresa, ningún lugar, y mucho menos un país, es sostenible cuando la inversión está en esos niveles tan bajos”, advirtió. Durante el primer trimestre de 2026, la economía colombiana creció 2,2%, de acuerdo con el Departamento Nacional de Estadística.
Este resultado se situó por debajo del 2,5% del mismo periodo de 2025 y se mantuvo en línea con las expectativas del mercado, que estimaban un rango entre 2% y 2,5%. Sin embargo, la inversión mantiene un rezago significativo. La formación bruta de capital fijo creció un 3,7% anual, explicada por la adquisición de maquinaria y equipo, con lo cual la tasa de inversión se mantuvo en 16%.