Pogacar imparable: recital en Le Markstein para sumar su cuarta victoria en este Tour

Pogacar imparable: recital en Le Markstein para sumar su cuarta victoria en este Tour

Donde pone el ojo pone la bala. Antes de que la 14ª etapa empezara a rodar en Mulhouse, Pogacar decía que tenía muchas ganas de llegar a Le Markstein y disfrutar del público, en un escenario del que guarda un buen recuerdo ya que aquí ya logró la victoria en el 2023. No obstante, las diferencias entre aquel día y lo sucedido hoy son del todo distintas. Entonces, ‘Pogi’ llegó a aquel día tras padecer la superioridad de Jonas Vingegaard en la crono de Combloux y hundirse en las rampas del Col de la Loze.

Su victoria en Le Markstein fue todo un alivio para la amargura de perder el Tour por segunda vez frente a su eterno rival danés. “Vuelvo a sentirme yo mismo”, dijo Pogacar esa tarde. Hoy la victoria ha servido para constatar un día más, por su hubiera alguna duda, que tiene más de medio Tour en el bolsillo, al sumar hoy su cuarta victoria en la 113ª edición de la carrera y dejar a 4’30” a su gran rival, que sigue siendo el mismo, Vingegaard. 170 ciclistas tomaban la salida de una dura etapa marcada por un intensísimo recorrido de 155,3 kilómetros entre Mulhouse y Le Markstein, con 3.800 metros de desnivel y puertos de la entidad del Grand Ballon (1ª, 21,6 km al 4,8%), en los primeros 30 kilómetros del día; el Ballon de Alsacia (1ª, 9km al 6,9%) o el novísimo Col du Haag (1ª, 11,2 km al 7,2%), que se coronaba a cinco kilómetros de meta. El día fue peleado y de locos, con una numerosa escapada de inicio, en la que estuvo Movistar representado con Rubio y Castrillo, y de la que el mejor iba a ser el ecuatoriano Richard Carapaz. El margen de los escapados nunca fue excesivo y por detrás UAE controló con calma a los escapados, sabían que el momento de la verdad iba a llegar en las rampas más duras del ascenso al Col du Haag, un puerto inédito en el que se ha vivido una auténtica batalla.

Col du Haag, precioso escenario Hace unos meses, el Col du Haag estaba serpenteado por una pista forestal y con motivo del Tour esta pista se transformó en una preciosa Vía Verde, que transita por entre el bosque camino de la granja, llamada la ‘Haag’, que bautiza al puerto. El momento más exigente llegaba a kilómetro y medio de coronar, en la llamada ‘Curva del Búho’, con rampas hasta el 16%. El ritmo de ascenso fue frenético y Pogacar se mantuvo en un segundo plano, esperando su momento, dejando que fueran sus rivales los que asumieran la caza sobre Carapaz y Johannessen. Una vez neutralizados, a 8,7 kilómetros de meta la tensión se podía cortar con un cuchillo, ante un público entusiasmado que tomó esta joya de los Vosgos.

Pogacar iba a rueda de Vingegaard, al que dejó marcar el ritmo, esperando su momento, hasta que a 7,5 kilómetros de meta, a 1,5 kilómetros de coronar, ‘Pogi’ se ponía de pie encima de su bici y se iba. Se iba bailando sobre su bici a 23 km/h en rampas del 12%. Por detrás, solo seguía Vingegaard y Seixas llegaría a la altura del danés. Pogacar aumentó la ventaja en el llano Pogacar iba desatado.

Coronó a 23 segundos de sus inmediatos perseguidores, una diferencia que se dispararía hasta los 38 segundos respecto a Del Toro, que sufrió y Seixas, con Vingegaard que se dejó 44 segundos. Hoy, los rivales de Pogacar trataron de ponerlo contra las cuerdas, de exigirle más de la cuenta. Forzarle, a ver si mostraba algún síntoma de debilidad, pero el esloveno es más duro que el mármol. Juan Ayuso sufrió pero mantuvo el tipo, con un Tom Pidcock que pagó el descaro de ayer y de hoy y con un Remco Evenepoel que resiste como nadie.

Y si hoy ha habido espectáculo, mañana que nadie se pierdan la etapa, con el desenlace en el puerto de categoría especial de Plateau de Solaison, otro patio de recreo para el rey7 del pelotón.