Brasil marca un hito en biocombustibles con su primer buque impulsado por etanol

Brasil marca un hito en biocombustibles con su primer buque impulsado por etanol

Bloomberg — El primer buque portacontenedores impulsado con etanol producido en Brasil zarpó la madrugada del martes desde el puerto de Santos, en una prueba sin precedentes para la industria de biocombustibles del país que marca un paso clave hacia la reducción de emisiones en el transporte marítimo. El CMA CGM Iron, adaptado para operar con metanol, etanol y combustible fósil convencional para buques, navega rumbo a Asia, con escalas en Sri Lanka y Singapur antes de llegar a su destino final en China. La embarcación transporta distintos tipos de carga. “Brasil es estratégico para nosotros y para el resto del mundo”, afirmó Neusa Marcelino, directora ejecutiva de CMA CGM en Brasil, quien calificó el abastecimiento con etanol como un paso audaz en los esfuerzos por descarbonizar el transporte marítimo. El uso de etanol como combustible para buques crea un mercado potencialmente enorme para los productores de biocombustibles y los agricultores de Brasil, el segundo mayor productor mundial de etanol después de Estados Unidos, a medida que las empresas amplían su capacidad para fabricar esta alternativa renovable.

Copersucar, la empresa energética que suministró el combustible renovable y ayudó a organizar la operación de abastecimiento, afirmó que Brasil busca aumentar la producción para atender en el futuro la demanda de etanol del sector marítimo. La adopción generalizada de este combustible en el transporte marítimo podría reducir de forma significativa las emisiones globales. También representaría un impulso para los agricultores brasileños. El etanol del país se produce principalmente a partir de caña de azúcar y, más recientemente, de maíz.

La industria naviera mundial representa hasta el 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según un estudio de la Organización Marítima Internacional (OMI) de 2020. Si el sector fuera un país, sería el sexto mayor emisor del mundo, entre Japón y Alemania, de acuerdo con el Banco Mundial. El viaje del CMA CGM Iron coincide con los preparativos de la OMI para aplicar un marco global de emisiones netas cero para el transporte marítimo. La directiva fue aprobada en abril de 2025, pero su adopción formal se postergó hasta diciembre de este año tras la presión de Estados Unidos.

Las esperadas reglas de la OMI allanarían el camino para que el etanol sustituya gradualmente al petróleo como principal combustible del transporte marítimo y facilitarían la incorporación de alternativas más limpias. Narciso Bertholdi, integrante de los directorios de dos productores brasileños de etanol de maíz, señaló que un eventual respaldo de Estados Unidos a estas directrices aceleraría la adopción del etanol como combustible marítimo. “Consideremos que la industria naviera consume aproximadamente 250 millones de toneladas de combustible al año. Si apenas el 10% de ese volumen fuera reemplazado por etanol, la demanda alcanzaría 32.000 millones de litros, prácticamente el equivalente a todo el mercado brasileño de etanol”, afirmó. En mayo, la OMI superó un obstáculo clave para el etanol brasileño producido con maíz de segunda cosecha antes de la entrada en vigor de las directrices de emisiones netas cero.

Un mes antes, la minera brasileña Vale encargó nuevos buques Guaibamax propulsados por etanol a un astillero chino. Está previsto que sean entregados en 2029 y, según la empresa, podrían ser los primeros en utilizar etanol al 100% para transportar mineral de hierro por vía marítima. CMA CGM, la empresa responsable del buque que realizó esta primera travesía desde Brasil, prevé contar con cerca de 200 embarcaciones adaptadas para operar con combustibles renovables hacia 2031. Actualmente, la compañía tiene una flota de 700 buques.

Según el World Shipping Council, actualmente operan en el mundo unos 440 portacontenedores y buques para transporte de vehículos de doble combustible, capaces de funcionar con combustibles renovables o de menores emisiones. La cifra aumenta desde 267 embarcaciones registradas en marzo de 2025. Además, había 1.204 buques de doble combustible encargados o ya entregados hasta marzo de este año, frente a apenas 83 hace cinco años. Brasil produjo 37.000 millones de litros de etanol durante la campaña agrícola concluida en marzo, según datos de la asociación UNICA.

Pese a ello, las empresas brasileñas continúan ampliando la capacidad de producción de etanol de maíz, mientras que la demanda de combustibles renovables para el transporte marítimo resulta clave para absorber la oferta adicional. Aun así, las regulaciones internacionales del transporte marítimo deberán evolucionar para que los biocombustibles puedan expandirse a gran escala en este sector, afirmó Filippe Fernandez, director comercial para América Latina de la comercializadora de combustibles marítimos Bunker One. Las regulaciones de la Unión Europea, que excluyen los biocombustibles de primera generación elaborados con maíz y caña de azúcar, representan uno de los principales obstáculos, señaló. “Probar un combustible es una cosa. Construir un mercado a su alrededor es otra”, afirmó Fernandez.

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