Coches Eléctricos El mayor yacimiento de litio de España podría estar en sus carreteras: 850.000 coches esconden una mina que todavía no se puede explotar El país empieza a preparar nuevas plantas para recuperar litio, níquel y cobalto antes de que aumente el volumen de baterías usadas. Las baterías concentran buena parte de los materiales críticos que podrán recuperarse al final de su vida útil. ChatGPT Daniel Vega 19/07/2026 08:30 Actualizado a 19/07/2026 08:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora España todavía genera un volumen reducido de baterías de tracción fuera de uso, pero esa situación será temporal. El parque de vehículos eléctricos puros e híbridos enchufables ya supera las 850.000 unidades y seguirá aumentando durante los próximos años, lo que multiplicará la cantidad de acumuladores que deberán ser revisados, reutilizados o desmontados cuando abandonen los coches. El problema no se limita a retirar un componente pesado y potencialmente peligroso. Dependiendo de su composición química, estas baterías contienen litio, níquel, cobalto, manganeso, cobre y aluminio, materiales esenciales para fabricar nuevos acumuladores y con una elevada dependencia exterior.
Por ahora, la escasez de unidades agotadas impide alcanzar el volumen necesario para abaratar y ampliar algunos procesos de recuperación. El reciclaje permitirá extraer litio, níquel, cobalto y otros componentes para fabricar nuevas baterías. La industria se prepara antes de que aumenten las retiradas Uno de los proyectos llamados a cubrir esa necesidad se está construyendo en Cubillos del Sil, en la comarca leonesa de El Bierzo. Urbaser prevé poner en funcionamiento la instalación durante la segunda mitad de 2027 y desarrollar su capacidad por fases hasta superar las 20.000 toneladas anuales.
Podrá tratar entre 60.000 y 200.000 baterías de litio procedentes de coches, teléfonos, ordenadores, patinetes y otros dispositivos. El potencial de esta actividad va más allá de gestionar residuos. Las estimaciones de Recyclia y Afi apuntan a que España podría recuperar en 2030 unas 9.400 toneladas de materias primas de baterías de vehículos eléctricos, suficientes para fabricar alrededor de 33.000 nuevos acumuladores. El material reciclado equivaldría al 84,5% del litio y al 60,2% del cobalto que necesitaría la industria española de baterías ese año.
Una batería puede seguir utilizándose fuera del coche La salida del vehículo no implica necesariamente que el acumulador deba triturarse de inmediato. Cuando ya no ofrece el rendimiento requerido para impulsar un automóvil, sus módulos pueden conservar capacidad suficiente para trabajar en instalaciones estacionarias. Estos sistemas almacenan electricidad para viviendas, redes o plantas energéticas, prolongando el aprovechamiento de la batería antes de recuperar definitivamente sus materiales. Una batería retirada puede conservar suficiente capacidad para seguir funcionando.
Endesa ya utiliza esta fórmula en su central de Melilla mediante 78 baterías procedentes de vehículos Nissan. De ellas, 48 habían sido retiradas y otras 30 eran nuevas, incorporadas para comparar su funcionamiento. El conjunto dispone de 4 MW de potencia y puede almacenar hasta 1,7 MWh, proporcionando respaldo temporal a una red eléctrica que funciona de manera aislada respecto al sistema peninsular. La normativa europea elevará al mismo tiempo las exigencias para los recicladores.
En 2027 deberá recuperarse al menos el 90% del cobalto, cobre, plomo y níquel, además del 50% del litio; en 2031 esos porcentajes subirán al 95% y al 80%, respectivamente. España necesitará, por tanto, ampliar no solo sus plantas, sino también la recogida, el transporte especializado, el diagnóstico y el desmontaje seguro para evitar que el crecimiento del coche eléctrico termine trasladando sus baterías a instalaciones extranjeras. Temas Baterias litio Coches Eléctricos