Este 'western' de Clint Eastwood tiene una de las mejores escenas finales de la historia del cine, pero no todos saben lo que significa

Este 'western' de Clint Eastwood tiene una de las mejores escenas finales de la historia del cine, pero no todos saben lo que significa

Leer en la aplicación Cuando Sonia Chernus , una de las colaboradoras más fieles de Clint Eastwood , recibió el guion de Sin Perdón , lo leyó totalmente horrorizada. Y no en el buen sentido: cuando llegó al final, escribió al director para decirle, claramente, que no merecía su tiempo, era un insulto a Malpaso, su productora, y debería librarse de él lo antes posible. Obviamente, Chernus no imaginaba que pasado por la sabia mano de Eastwood iba a convertirse en una obra maestra ganadora del Óscar , muy exitosa en taquilla y que acabaría demostrando que el western no había muerto. Sin perdón Fecha de estreno 25 de septiembre de 1992 | 2h 11min Dirigida por Clint Eastwood Con Clint Eastwood , Gene Hackman , Morgan Freeman Medios 4,2 Usuarios 4,4 Sensacine 4,5 Ver en Movistar Plus No hay perdón para los malditos Uno de los motivos por los que el western pasó de ser el género por antonomasia en el cine estadounidense a tan solo uno más fue la planicie de la mayoría de argumentos: el bueno impoluto contra el villano asesino, con victoria del primero.

Sin Perdón es todo lo contrario, una mirada crítica a los tópicos del western con un protagonista que, lejos de tener buen corazón, es un antihéroe para el que el dinero es lo más importante. Y en este contexto es como podemos entender la frase que define toda una película: "Lo que uno merece no tiene nada que ver" . Will, el personaje de Eastwood, encañona a Little Bill en el suelo, cuando este le dice que no merece morir así, con la pequeña excusa de no haber terminado su casa. Tras prometerse que se verán en el infierno, Will mata a su enemigo y se marcha lejos del pueblo.

Antes, mientras Will se retuerce por culpa de la fiebre, recuerda a un conductor al que disparó en la boca, y afirma "Todos los dientes salieron por la parte trasera de su cabeza. No hizo nada para merecerlo, para morir así" . El tema que se repite a lo largo de toda la película: "merecerlo" o no en un mundo de brutalidad y salvaje, en el que la ley es injusta y a nadie parece importarle. Sin embargo, Little Bill no merece tener una buena vida: merece morir encañonado por alguien que se ve a sí mismo como una fuerza imparable.

Lo que uno merece no tiene nada que ver, porque, simplemente, es lo que está pasando. Lo que va a pasar. No hay bien, no hay mal: tienes lo que mereces . Una auténtica maravilla de frase que consiguió reconciliar con el western incluso a los cinéfilos más alejados del género.

Y por eso, Eastwood estará siempre en lo más alto de la historia de Hollywood.