Hasta 813 metros sin mirar a la carretera: las pantallas táctiles no son el único problema en los coches

Hasta 813 metros sin mirar a la carretera: las pantallas táctiles no son el único problema en los coches

Coches Eléctricos Hasta 813 metros sin mirar a la carretera: las pantallas táctiles no son el único problema en los coches Las pantallas distraen al volante, pero que lo hagan más o menos depende de lo bien organizado que esté su sistema multimedia. El Mazda CX-60 tiene casi medio centenar de botones, pero no es suficiente. Híbridos y Eléctricos 19/07/2026 11:00 Actualizado a 19/07/2026 11:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Las pantallas táctiles son el pan de cada día en los coches modernos, cada nueva generación de automóviles ha ido incorporando superficies digitales más grandes y un número creciente de funciones integradas en el sistema de infoentretenimiento. Esto, que debería ser algo bueno, está demostrando ser todo lo contrario, porque contar con tantas opciones está haciendo que los conductores interactúen con el vehículo de forma más lenta y de manera menos segura. La revista sueca Vi Bilägare ha repetido este año una prueba que ya realizó en 2022 para medir cuánto tiempo necesita un conductor para completar varias tareas habituales mientras circula. El experimento consistió en recorrer una pista cerrada a una velocidad constante de 110 km/h mientras se activaban funciones como la calefacción de los asientos, se modificaba la temperatura del climatizador, se cambiaba de emisora de radio, se reiniciaba el ordenador de viaje o se ajustaba la iluminación del cuadro de instrumentos.

Si la interfaz no es intuitiva, también hay problemas. Interacciones cada vez más lentas Son acciones que cualquier conductor realiza de manera habitual en su vehículo, por norma general varias veces durante cualquier tramo de conducción, y es precisamente por eso por lo que los resultados del test son tan preocupantes. Los participantes recorrieron una media de 813 metros antes de completar todas las acciones, frente a los 756 metros registrados en la prueba de 2022. La diferencia equivale aproximadamente a dos segundos adicionales durante los cuales parte de la atención del conductor permanece centrada en la interfaz del vehículo y no en la carretera.

El estudio pone en cuestión la idea, ampliamente extendida, de que el principal problema de seguridad reside en la desaparición de los botones físicos. Aunque esto es así, los resultados muestran que además del tipo de control del que disponga el coche, otro factor decisivo es la calidad del diseño de la interfaz. El mejor ejemplo es el Volvo XC60, que obtuvo el mejor resultado del ensayo al completar las tareas tras recorrer únicamente 485 metros. Su sistema depende en gran medida de una pantalla táctil, pero la disposición de los menús y el acceso a las funciones más utilizadas permiten realizar las operaciones con rapidez.

Aun así, incluso este modelo necesitó más distancia que el Volvo C40 evaluado cuatro años antes. La cuestión no es solo botones sí o botones no En el extremo opuesto aparecen vehículos con filosofías muy diferentes. El Mazda CX-60, que limita el uso de la pantalla táctil durante la marcha y obliga a manejar muchas funciones mediante controles físicos, fue el peor clasificado. Sus conductores necesitaron 37 segundos y recorrieron 1.137 metros antes de completar todas las tareas.

El vehículo incorpora alrededor de medio centenar de botones, el mayor número de todo el estudio, lo que demuestra que una abundancia de mandos físicos tampoco garantiza una mejor experiencia de uso. Otro caso significativo es el del Volvo V60 de 2016. Aunque representa una generación anterior basada principalmente en botones, necesitó 863 metros para finalizar las operaciones, un resultado claramente peor que el obtenido por el XC60 con pantalla táctil. La explicación, según los autores del ensayo, reside en la complejidad de la distribución de los controles y en la dificultad para localizar determinadas funciones.

Tesla también ofrece un ejemplo interesante. El Model Y mantiene una filosofía casi completamente digital, con apenas cuatro botones físicos para funciones distintas de los elevalunas, pero mejoró de forma notable respecto al Model 3 evaluado en 2022. La evolución indica que una interfaz bien optimizada puede compensar la ausencia de controles tradicionales. Los investigadores observaron avances en otros aspectos.

Las pantallas actuales suelen ser más grandes y están situadas en posiciones más elevadas, lo que reduce el ángulo con el que el conductor debe apartar la vista de la carretera. Sin embargo, ese progreso ergonómico no basta si las funciones más utilizadas permanecen ocultas entre múltiples menús o si la respuesta del sistema resulta lenta. Temas Coches Eléctricos