España enfrenta la segunda final de toda su historia en un Mundial. Lo hace ante la Argentina de Leo Messi en un partido para hacer pocos inventos, o así lo ha decidido Luis de la Fuente, que ha decidido apostar por la continuidad y por lo que ha funcionado a lo largo de toda la competición. Había la pequeña duda de Pedri, pero el elegido ha sido una vez más Fabián, como ya sucedió en cuartos y semifinales. Lo que es intocable es la retaguardia.
Con un solo tanto concedido, repiten los mismos. También Pedro Porro, que salió tocado del duelo ante Francia pero que se ha recuperado para ser titular junto a Cubarsí y Laporte, los centrales más destacados del Mundial, así como por la izquierda juega Cucurella. Por delante de todos ellos, Unai Simón, el portero de De la Fuente. Rodri liderará una vez más al equipo en lo espiritual, como el capitán que es y la experiencia que tiene en grandes partidos, así como en lo táctico con Fabián a su lado y Dani Olmo en la media punta.
Los mismos jugadores que ganaron la Eurocopa, en la que Pedri perdió su sitio esa vez por lesión. Arriba, inamovible también. Lamine Yamal liderará la ofensiva buscando su mejor partido del Mundial tras mostrar una mejoría durante toda la competición, a la que llegó tocado. Oyarzabal, el hombre-gol del equipo, partirá en el centro del ataque y Baena, al que pocos esperaban de indiscutible, partirá por el extremo izquierdo.
El once de España: Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella; Rodri, Fabián; Lamine Yamal, Dani Olmo, Alex Baena; Mikel Oyarzabal.