Ni Messi ni Lamine, Ferran. Minuto 106, Nico retrasó el balón con la cabeza y el jugador valenciano del Barça de 26 años empalmó un zurdazo impresionante y dio la segunda estrella a la selección española frente a una Argentina que no disparó en ninguna ocasión entre los tres palos. España fue mucho mejor que los argentinos, pero acabó sufriendo los últimos minutos aunque estuviera con un futbolista más sobre el campo. El equipo de Luis de la Fuente supo ser mejor en el terreno de juego y completó un Mundial espectacular.
Con una idea. La base del Barça logró la primera estrella y la misma base consiguió la segunda. La selección, con jugadores excelentes, supo mantenerse fiel a un modelo, que la ha llevado a ser la mejor del mundo en dos ocasiones: 2010 y 2026. La Masia aportó nueve jugadores.
Entre ellos Messi, el capitán argentino, el mejor futbolista del mundo que debió pensar que su puesto debía estar mejor en el estilo del rival. Pero la selección de Scaloni no llegó por casualidad a la final. Lo hizo sobre todo con corazón, emoción y oficio. Y así resistió hasta el minuto 106.
Su única opción era llegar a los penaltis y los futbolistas lo dejaron claro justo después de cantar el himno. Messi sacó el genio en los últimos minutos y puso en aprieto a la selección española, pero ya habían transcurrido demasiados minutos en los que sus compañeros no pudieron conectarlo. Lamine hizo un buen partido. Tuvo el gol en un remate, plantó cara y siempre creó peligro.
Ya tiene su Mundial, a sumar a la Eurocopa con apenas 19 años. En Nueva Yol se escenificó el relevo: Messi-Lamine, gracias a Ferran. Luis de la Fuente tiene una parte elevada del triunfo. Ha sabido unir un grupo motivado, solidario y trasladar eso al terreno de juego. 18 jugadores de los 26 trabajaron con él en categorías inferiores.
El profesor venció al alumno. Scaloni lo intentó pero la diferencia de calidad fue muy evidente. El técnico argentino solo se equivocó dando entrada a Paredes, un jugador que no fue digno de esta final con compañeros que en cambio demostraron un coraje impresionante sin malas artes. Messi dijo adiós como lo que es: el mejor jugador de la historia y Argentina luchó hasta el último suspiro, pero el mejor fútbol del mundo lo elaboró la selección española con un once que todo el mundo se acordará de memoria.
Ferran fue el Iniesta del 2026 y España la del 2010. Pau Cubarsí fue el mejor jugador joven y el modelo de los dos mundiales fue el mismo. Ese es el éxito.