Un giro inesperado en la investigación sobre la psicología de la Generación Z. Tras décadas de estudios, resulta que el trauma es lo de menos

Un giro inesperado en la investigación sobre la psicología de la Generación Z. Tras décadas de estudios, resulta que el trauma es lo de menos

Llevamos décadas enfocando la situación de los jóvenes de la peor forma posible. La evidencia de ese error, que ha ganado aún más fuerza frente al machaque constante de la Generación Z y sus problemas de salud mental, se materializa ahora con un nuevo estudio de la Universidad de Zúrich en el que, por primera vez en mucho tiempo, los traumas son lo de menos. Sin restar importancia a cómo las experiencias traumáticas marcan la psicología de los jóvenes Gen Z, lo que ha descubierto esta investigación es que, pese a que solemos centrarnos en situaciones negativas constantemente, en realidad son las positivas las que marcan sus vidas. De hecho, ocurre en casi la totalidad de los casos, con el 83% agarrándose a sucesos positivos. ¿Significa eso que el trauma no existe?

Bueno, es un poco más complicado. Tenemos una imagen distorsionada de la Generación Z Con el primer estudio a gran escala con procesamiento automático de respuestas, los psicólogos alemanes evaluaron las respuestas de 1.442 participantes de diferentes clases sociales y razas. Valiéndose de respuestas abiertas en vez de cerradas al estilo test, el estudio a largo plazo acudió a los encuestados a los 15, a los 17, los 20 y los 24 años para monitorizar su evolución. Tras analizar la muestra, el 83% de los sucesos que habían marcado sus vidas eran positivos.

Cerca del 50% de las menciones aludían a la etapa de educación o sus primeros pasos en el mundo laboral, mientras que el 12% hablaban de amistades y parejas, el 8% de desarrollo personal, y el resto se repartían entre viajes y ocio. "Nuestros resultados muestran que la juventud no se compone principalmente de crisis. Muchos jóvenes mencionan sobre todo pasos de desarrollo positivos como la educación, las relaciones y los logros personales". Las menciones a situaciones traumáticas aparecían con más fuerza en aquellos casos en los que ya había un problema psicológico a nivel de ansiedad y depresión, anteponiendo así lo negativo a lo positivo pese a haber vivido también situaciones que entraban en ese último saco. Sin embargo, los psicólogos que han trabajado en el estudio lo tienen claro: hay que cambiar el chip.

Creen que los servicios de apoyo a los jóvenes no deberían centrarse únicamente en cómo afrontar el estrés o llevar sus soluciones a los aspectos más negativos de sus vidas, sino a intentar extraer la importancia de las experiencias positivas que les rodean y cómo son capaces de sumar. Consideran, además, que incluso aunque no neguemos la existencia de esos problemas, centrar toda la conversación en traumas y problemas de salud mental ofrece una imagen distorsionada de lo que vive la Generación Z, y que construir en base a logros y experiencias positivas es la clave para romper con esa narrativa de una vez por todas. Imagen | Schneiderhausen en Midjourney En 3DJuegos | La Generación Z está rompiendo una norma a la que los boomers siempre se han adherido En 3DJuegos | A la generación Z le contaron que el éxito laboral era tener un buen salario. Tener más vida se ha convertido en su nuevo lujo