Como venimos diciendo en cada artículo que publicamos sobre el sector del retail, en España estamos viviendo un proceso de reconfiguración continuo, y este es solo un paso más. Tras varios años de rápida expansión del modelo de ropa básica a precios ultracompetitivos, la inflación, el incremento de los costes logísticos y la feroz competencia de las plataformas de comercio electrónico internacionales están obligando a los grandes actores de la industria a replantearse la rentabilidad de cada metro cuadrado. En este escenario de ajuste continuo, la capacidad de adaptación se ha convertido en una cuestión de supervivencia. Una de las cadenas europeas que irrumpió con más fuerza en el mercado de la moda de bajo coste en nuestro país ha decidido dar un paso atrás, cerrando una gran tirada de locales.
Acuerdo tras el ERE La reorganización comercial de la multinacional en territorio peninsular se ha terminado de materializar tras semanas de intensas negociaciones laborales. Según los datos oficiales del proceso recogidos por portales especializados del sector del retail, la cadena neerlandesa Zeeman ha alcanzado un acuerdo firme con la representación sindical para ejecutar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se traducirá en el cierre de 13 tiendas en España. El procedimiento arrancó el pasado mes de junio, cuando la dirección de la empresa comunicó formalmente a los sindicatos la necesidad de reestructurar su parque de tiendas para atajar las pérdidas en determinados puntos de venta. El plan inicial de la compañía era sensiblemente más agresivo, contemplando el cierre de 15 superficies comerciales repartidas entre Madrid, Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, Aragón y Cataluña.
Sin embargo, la mesa de negociación permitió salvar de la quema a dos de estos locales: los establecimientos situados en Burriana (Castellón) y Cartagena (Murcia) han quedado excluidos del expediente y mantendrán sus puertas abiertas al público. Para los trabajadores afectados por los 13 cierres restantes, el acuerdo fija indemnizaciones de 33 días por año trabajado (con un tope de 24 mensualidades) para salidas forzosas y bajas voluntarias, además de un plan de recolocación externa y protección especial para empleados mayores de 55 años. Reestructuración en Europa La decisión de la firma neerlandesa es parte de un plan mucho más amplio, que detallamos a continuación: - Revisión de márgenes en los mercados clave: Zeeman se encuentra auditando de manera exhaustiva el rendimiento financiero de su red de establecimientos en países clave como España, Francia y Alemania, donde la rentabilidad por local se ha visto comprometida en los últimos ejercicios. - Ajuste del modelo: La firma, que opera en España desde hace más de una década ofreciendo textil básico y productos del hogar a precios reducidos, se enfrenta al encarecimiento del suelo comercial urbano y al aumento de los costes de importación. - Ubicaciones eficientes: El cierre de las unidades menos eficientes permitirá a la compañía consolidar sus recursos financieros en los puntos de venta con mayor tráfico de clientes y potenciar su integración logística con el canal digital. El cierre pactado de estos 13 establecimientos pone fin a un periodo de incertidumbre laboral, pero abre un nuevo capítulo en la estrategia de la marca en España, que no abandona el país, pero sí demuestra que la era de crecer a cualquier precio ha llegado a su fin en favor de un modelo mucho más cauto, eficiente y enfocado en la rentabilidad de sus operaciones.