La provincia de Kermanshah, en el oeste de Irán, fue sacudida durante la madrugada de este lunes por dos sismos consecutivos de magnitud 5,2 y 5,7; hechos que provocaron preocupación entre los habitantes de la región, ubicada cerca de la frontera con Irak. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico, de magnitud 5,2, tuvo su epicentro a unos 27 kilómetros al sur de la ciudad de Yavanrud y se registró a una profundidad de 10 kilómetros. Posteriormente, pocos minutos después, un segundo temblor de mayor intensidad, de magnitud 5,7; volvió a sacudir la misma zona, lo que incrementó la tensión entre la población. Asimismo, las autoridades iraníes activaron los protocolos de evaluación para verificar posibles afectaciones en viviendas, carreteras e infraestructura pública.
Hasta el momento de la publicación de esta información, el balance oficial reporta tres personas heridas; mientras que no se han confirmado fallecidos ni daños materiales de consideración. La tierra vuelve a temblar en Irán Por otra parte, equipos de emergencia permanecen desplegados en las áreas cercanas al epicentro para inspeccionar las comunidades y brindar asistencia en caso de ser necesaria. Además; las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica ante la posibilidad de réplicas. Kermanshah es una de las provincias más vulnerables a los terremotos debido a su ubicación sobre varias fallas geológicas activas.
De hecho, esta región fue escenario de uno de los sismos más devastadores de los últimos años cuando; en noviembre de 2017, un terremoto de magnitud 7,3 dejó más de 600 personas fallecidas; alrededor de 9.000 heridas y severos daños en ciudades y comunidades rurales. En ese sentido, Irán continúa siendo uno de los países con mayor actividad sísmica del planeta por su ubicación en el cinturón alpino-himalayo; donde convergen importantes placas tectónicas. Por ello, los organismos especializados mantienen una vigilancia constante para responder con rapidez ante cualquier nuevo evento que pueda poner en riesgo a la población.