Al parecer, el reporte, que a lo largo de sus 64 páginas agita el fantasma del comunismo y pretende plantar una matriz de opinión negativa, es estela de la reunión antiizquierda convocada en Washington por el secretario de Estado Marco Rubio en la que participaron aquí la semana pasada representantes de al menos 66 naciones. El informe, titulado Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI, emite afirmaciones infundadas como que “durante casi siete décadas, el régimen cubano ha llevado a cabo una campaña sostenida de subversión contra Estados Unidos”, lo cual conectaría parte de los conflictos internos de este país con una presunta influencia cubana. La omisión y el doble rasero no faltan en el texto de marras. No se habla de la historia de terrorismo y hostilidad contra Cuba desde Estados Unidos, que se insertan en una larga lista de planes en busca del cambio de régimen.
La publicación del documento ocurre en el contexto de crecientes tensiones entre Washington y La Habana, incluidas la amenaza de una agresión militar y medidas coercitivas unilaterales que tratan de asfixiar económicamente y colapsar al país insular, sometido a un férreo bloqueo de más de más de seis décadas. El cerco unilateral del Gobierno de Estados Unidos fue reforzado en enero con una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que estableció un bloqueo petrolero que ha privado a la isla por más de seis meses de sus suministros de combustible. ool/dfm