El robot humanoide de Xiaomi ya trabaja casi como una persona: alcanza un 98% de precisión

El robot humanoide de Xiaomi ya trabaja casi como una persona: alcanza un 98% de precisión

Los robots humanoides llevan años caminando por escenarios, bailando en presentaciones y transportando cajas durante demostraciones cuidadosamente preparadas. Xiaomi, sin embargo, quiere sacarlos del espectáculo y convertirlos en trabajadores capaces de soportar el ritmo de una fábrica de automóviles. La compañía china lleva varios meses probando robots desarrollados internamente en su planta de vehículos eléctricos. Su primera responsabilidad parecía sencilla: recoger tuercas autorroscantes desde un sistema de suministro y colocarlas con precisión en las piezas inferiores de los coches para que otro mecanismo realizara posteriormente el ensamblaje.

En marzo de 2026, Xiaomi informó que sus robots habían trabajado de manera autónoma durante tres horas consecutivas y alcanzado una tasa de éxito del 90,2%. También consiguieron completar la operación dentro del ciclo máximo de 76 segundos exigido por la línea de producción. © OTOFOOTAGE Youtube. Colocar una tuerca es más difícil de lo que parece Para una persona, tomar una pieza pequeña y colocarla en el punto correcto puede resultar una acción casi automática. Para un robot representa un problema de percepción, fuerza y coordinación.

La orientación de cada tuerca puede variar dentro de la pinza. Además, debe alinearse y asentarse correctamente sobre un pasador antes de continuar el proceso. La estructura interna de la pieza, las fuerzas magnéticas y el poco espacio disponible pueden provocar bloqueos o un montaje incompleto cuando la posición se desvía apenas unos milímetros. Después de cuatro meses de ajustes, Xiaomi asegura que la tasa de éxito aumentó hasta el 98%, apenas un punto porcentual por debajo del índice de aprobación alcanzado por sus trabajadores humanos en esa operación .

La cifra muestra una mejora importante, aunque procede de las mediciones de la propia empresa y todavía no existe una evaluación independiente sobre el rendimiento prolongado de las máquinas. Un 98% puede parecer suficiente, pero en una fábrica que repite una operación miles de veces todavía implica fallos frecuentes. Antes de un despliegue a gran escala, Xiaomi deberá demostrar que los robots pueden mantener esa precisión durante turnos completos, detectar sus propios errores y recuperarse sin detener toda la línea. El robot ya recibió tareas más complejas El progreso permitió trasladar los humanoides a dos nuevas estaciones.

Una de ellas consiste en ordenar paneles laterales de la consola central, componentes grandes, flexibles y de forma irregular. La otra se centra en plegar y reciclar contenedores utilizados para transportar piezas. Ambas tareas alcanzaron por ahora una tasa de éxito cercana al 90%. Xiaomi sostiene que la manipulación de los paneles representa la primera operación continua y prolongada con piezas flexibles realizada por un robot humanoide dentro de una fábrica automotriz real.

Las piezas flexibles son especialmente complicadas porque pueden doblarse, cambiar de posición y comportarse de manera diferente cada vez que el robot las agarra. A diferencia de un brazo industrial programado para repetir siempre el mismo movimiento, un humanoide debe adaptar su postura, utilizar ambas manos y corregir la trayectoria según lo que detectan sus cámaras y sensores. Xiaomi quiere llenar sus fábricas de humanoides La empresa también está desarrollando modelos de inteligencia artificial destinados a conectar visión, lenguaje y movimiento. En febrero presentó Xiaomi-Robotics-0, un modelo de 4.700 millones de parámetros diseñado para interpretar instrucciones y generar acciones físicas en tiempo real.

Lei Jun, fundador y director ejecutivo de Xiaomi, afirmó que la compañía espera desplegar una gran cantidad de robots humanoides en sus fábricas durante los próximos cinco años. El objetivo es que puedan cambiar de tarea mediante software y trabajar en estaciones originalmente diseñadas para personas, sin necesidad de construir una máquina industrial diferente para cada operación. Por ahora, los empleados humanos no están a punto de desaparecer. Los robots continúan limitados a unas pocas estaciones, sus resultados todavía son comunicados por Xiaomi y algunas tareas conservan un margen de error demasiado alto para una producción completamente autónoma.

Pero el cambio importante ya comenzó. El humanoide de Xiaomi dejó de ser una demostración que camina frente a las cámaras: ahora debe cumplir tiempos, manipular piezas reales y enfrentarse a los pequeños problemas imprevisibles de una fábrica. Su período de prácticas todavía no terminó, aunque cada vez se parece más a un puesto de trabajo permanente. Fuente: Xataka.