Bloomberg — Lionheart Capital está cerca de cerrar un acuerdo por US$400 millones para adquirir una participación en un yacimiento petrolero venezolano, en lo que sería una de las primeras grandes inversiones privadas en la industria petrolera del país desde que Estados Unidos comenzó a aliviar sanciones. La firma con sede en Miami firmó una carta de intención para una fusión mediante intercambio de acciones con una subsidiaria de la sueca Keo Capital AB que posee una participación minoritaria en PetroUrdaneta, según personas familiarizadas con el asunto. Si se llega a un acuerdo definitivo, Keo recibiría US$400 millones en acciones de Lionheart Holdings, una empresa de adquisición con propósito especial (SPAC) que cotiza en el Nasdaq, según las fuentes. La transacción aún está sujeta al proceso de debida diligencia y a las aprobaciones regulatorias tanto en Venezuela como en Estados Unidos.
Representantes de Lionheart, Keo y PDVSA no respondieron a las solicitudes de comentarios. La operación se produce en medio de un impulso para reactivar la industria petrolera del país mediante la atracción de inversión privada tras años de dominio estatal. El gobierno de Caracas ha flexibilizado gradualmente las restricciones a la participación extranjera, mientras que Washington alivió las sanciones después de que fuerzas estadounidenses capturaran al exmandatario Nicolás Maduro en enero. PetroUrdaneta, una empresa conjunta con la estatal Petróleos de Venezuela SA, opera actualmente bajo una licencia general emitida por el Departamento del Tesoro de EE.UU.
Sus cuatro yacimientos maduros de crudo liviano, operados históricamente por Shell Plc (SHEL), producen actualmente unos 1.300 barriles diarios. Al igual que muchos activos envejecidos de PDVSA, requeriría inversiones significativas, señalaron las personas. Venezuela, miembro fundador de la OPEP, posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo. Sin embargo, su producción, de alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, sigue siendo inferior a un tercio del nivel máximo alcanzado en la década de 1970.
Su infraestructura ha sido ampliamente descuidada y necesita inyecciones masivas de capital, mientras la administración de Donald Trump insta a inversionistas extranjeros a destinar US$100.000 millones para reconstruir la industria. Lionheart dijo en junio que había asegurado compromisos por hasta US$2.250 millones para inversiones en la industria petrolera del país. --Con la colaboración de Patricia Garip y Fabiola Zerpa. Lea más en Bloomberg.com