La gran fiesta de los campeones del mundo ante una afición entregada

La gran fiesta de los campeones del mundo ante una afición entregada

Finalizadas las visitas protocolarias a la Zarzuela y a la Moncloa, los campeones del mundo se quitaron el traje y la corbata y se desmelenaron para empezar la gran fiesta por el Mundial en las abarrotadas calles de Madrid. Al son del DJ Borja Iglesias, la rúa de la Roja presidida por la Copa del Mundo hizo el recorrido por las calles de la capital ante unos dos millones de aficionados, según datos de la delegación del gobierno. Mayores y pequeños, decenas de miles de niños y niñas, veteranos que ya estuvieron en los festejos por el Mundial de 2010 y debutantes que han vivido su primera estrella, salieron en masa a celebrar la gran gesta mundialista y honrar a unos futbolistas entregados que hicieron las delicias de la gente. Pasadas 24 horas del histórico triunfo contra Argentina en Nueva York y ya asimilada la grandeza del éxito, los seguidores disfrutaron de su encuentro con los campeones en un ambiento festivo, familiar y sin incidentes.

Nada que ver con la euforia que se desató en el país con el gol de Ferran Torres en el minuto 106’. El sismólogo Jordi Díaz Cusí compartió en X la actividad sísmica que se registró durante el partido, datos procedentes del Instituto Geográfico Nacional y del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya. En el autocar de los campeones, los Lamine, Nico Williams, Gavi, Yeremy Pino, Pedri, Pedro Porro y compañía llevaban la voz cantante micro en mano para animar el cotarro. Entre los momentos divertidos de la jornada, un montaje con la cara de Luis de la Fuente en una Copa del Mundo de cartón que le hizo llegar Joan Garcia.

El seleccionador, eso sí, estuvo en un discreto segundo plano junto a su staff para ceder todo el protagonismo a sus futbolistas pero no se libró de las muestras de cariño de los suyos y Pedri no perdió la oportunidad de besarle la calva. Como no podía ser de otra manera Ferran Torres, el gran héroe de Nueva York, el heredero de Andrés Iniesta en la historia del fútbol español, fue uno de los más aclamados por el gentío. El Tiburón lució una gorra en homenaje a Donald Trump con el lema ‘Make Spain Great Again’, Marcos Llorente fue el encargado de servir alcohol a sus compañeros bandeja mediante en el autocar descapotable mientras los amiguísimos Lamine y Nico, inseparables durante todo el Mundial, no paraban de bailar y animar a la gente. Marc Cucurella, otro de los más aplaudidos, acurrucaba la Copa del Mundo como si fuese un bebé recién nacido mientras bromeaba con Unai.

No podían faltar tampoco las referencias y las pullas a la derrotada Argentina en referencia al mal perder y al deplorable comportamiento de algunos de sus miembros (jugadores y cuerpo técnico), antes y después de la final. De ahí que un seguidor le entregara a Gavi una pancarta que rezaba “Velada del año VII: Paredes VS Gavi” mientras Lamine la señalaba y miraba a la cámara como retando (en broma) al aludido Leandro Paredes. Otro de los protagonistas indirecto del gran festejo fue Keyne, presente en numerosas pancartas de los aficionados a lo largo de todo el recorrido. El hermano pequeño de Lamine Yamal acaparó los focos durante el Mundial por su naturalidad, carisma y simpatía y no podía faltar en las celebraciones por las calles de Madrid