No ha pasado desapercibido Lamine Yamal en la rúa de celebración de la Copa del Mundo. "La Champions me va a costar más, pero el Mundial lo voy a ganar este año", comentó en una entrevista en el primer tramo del torneo. Lamine, que lejos de apartarse de los focos se dejó alumbrar, cumplió con su promesa. No fue el mejor torneo de Lamine, que entró al Mundial renqueante, con una lesión muscular recién superada. Un rendimiento por debajo de lo habitual no le relegó a un segundo plano.
Lo jugó prácticamente todo. Y en la rúa, se coronó. Marc Pubill recogió una corona que lanzaron desde el público y se la puso al crack azulgrana. Lamine la llevó durante varios minutos y con ella puesta acarició la copa durante un rato.
El de Rocafonda está llamado a liderar a la selección española y al Barcelona durante los próximos años. Mientras se esté disputando el próximo Mundial, en 2030, cumplirá 22 años. Querrá seguir siendo el rey. Lleva tiempo queriendo serlo.
Durante una etapa, celebró los goles con el Barcelona haciendo el gesto de ponerse una corona.