El comienzo de las obras abre una nueva fase en el desarrollo de la autopista que conectará la ciudad de Arequipa con el distrito de La Joya. El proyecto busca mejorar el transporte de personas y mercancías, reducir los obstáculos de la actual red vial y fortalecer la posición del sur peruano como plataforma logística entre el Pacífico y el interior de Sudamérica. La infraestructura beneficiará a más de 1,2 millones de habitantes del departamento de Arequipa Una inversión de 217 millones de soles La construcción se ejecutará mediante el mecanismo de Obras por Impuestos , con una inversión estimada de 217 millones de soles, equivalentes a unos 63,8 millones de dólares. Este modelo permitirá incorporar recursos y capacidad técnica del sector privado para desarrollar una infraestructura considerada prioritaria por las autoridades regionales.
En el proyecto participan el Gobierno Regional de Arequipa, el consorcio Urbi Proyectos, la cementera Yura , la minera Cerro Verde y la entidad financiera Interbank. La coordinación entre las administraciones y las empresas deberá garantizar la financiación y ejecución de una de las actuaciones más complejas de la futura autopista. Principales cifras del túnel Arequipa-La Joya Concepto Datos del proyecto Inversión prevista 217 millones de soles Equivalencia aproximada 63,8 millones de dólares Población beneficiada Más de 1,2 millones de personas Número de túneles Dos galerías paralelas Longitud aproximada 1,5 kilómetros cada túnel Sentidos de circulación Una galería por sentido Modalidad de ejecución Obras por Impuestos Fuente: información del proyecto Arequipa-La Joya. La actuación forma parte de una infraestructura vial de largo recorrido cuya construcción se ha desarrollado en diferentes etapas.
La autopista está identificada como la ruta departamental AR-123 y contempla su conexión con otras carreteras estratégicas de Arequipa y con la Panamericana Sur. El proyecto reúne al Gobierno regional, empresas industriales, una minera y una entidad financiera Dos túneles paralelos de 1,5 kilómetros El túnel mellizo Arequipa-La Joya estará integrado por dos galerías paralelas, cada una destinada a un sentido de circulación. Ambas tendrán una longitud aproximada de 1,5 kilómetros y permitirán canalizar el tráfico de la autopista a través de una zona de elevada complejidad geográfica. Esta configuración busca mejorar la fluidez del transporte, elevar los niveles de seguridad vial y evitar que los vehículos que se desplazan en direcciones opuestas compartan una misma galería.
La infraestructura también deberá facilitar el movimiento de camiones y reducir los tiempos de desplazamiento de las mercancías procedentes de las áreas industriales, agrícolas y mineras del sur de Perú. La conexión directa entre Arequipa y La Joya permitirá, además, mejorar el acceso desde la capital departamental hacia la Panamericana Sur y los corredores que comunican con los puertos peruanos del Pacífico. Los túneles serán una pieza estratégica para el transporte de mercancías entre Arequipa, Brasil y los puertos del Pacífico Un corredor entre el Atlántico y el Pacífico El proyecto se integra en el Corredor Logístico del Sur , una red de carreteras diseñada para conectar las regiones meridionales de Perú con los puertos del Pacífico y con la Carretera Interoceánica que conduce hasta la frontera brasileña. La ruta interoceánica permite enlazar los puertos peruanos de Matarani e Ilo con Brasil y ofrecer al país vecino una salida terrestre hacia el Pacífico.
Al mismo tiempo, proporciona a Perú una vía de acceso hacia los mercados brasileños y, a través de su territorio, hacia las costas del Atlántico. Esta infraestructura también refuerza la estrategia de Perú para aumentar su participación en el comercio con Asia . Las mercancías brasileñas pueden atravesar la red interoceánica y dirigirse hacia los puertos peruanos del Pacífico, mientras que los productos del sur de Perú disponen de una conexión más competitiva con Brasil y otros mercados sudamericanos. La puesta en marcha del túnel no supondrá por sí sola la culminación del corredor, pero permitirá avanzar en uno de sus puntos esenciales.
Su impacto dependerá de la terminación de los restantes tramos de la autopista, de la conexión efectiva con la Panamericana Sur y de la capacidad de los puertos para absorber un mayor volumen de mercancías.