Sheinbaum explicó este lunes que las conversaciones mantenidas con el presidente de EEUU y el primer ministro de Canadá fueron breves e informales, aunque permitieron tratar algunos de los principales asuntos comerciales que marcarán las próximas negociaciones entre los tres países. Los contactos tuvieron lugar durante la final del Mundial disputada el domingo en el MetLife Stadium de East Rutherford, en el estado de Nueva Jersey, donde España derrotó por 1-0 a Argentina para conquistar su segundo título mundial. México quiere resolver durante el primer año las principales diferencias comerciales para evitar que la incertidumbre se prolongue hasta 2036 La mandataria mexicana afirmó que el partido ofreció un momento adecuado para mantener conversaciones distendidas con los dirigentes de los otros dos países organizadores del campeonato. Sheinbaum también habló con miembros de la Administración estadounidense, entre ellos el secretario de Comercio, Howard Lutnick; el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Durante su encuentro con Carney, la presidenta abordó igualmente la evolución de las relaciones comerciales entre México y Canadá, así como la reciente visita del canciller mexicano al país norteamericano para fortalecer la cooperación bilateral. Una nueva ronda para revisar el tratado La conversación se produjo antes de una nueva ronda de negociaciones en Ciudad de México destinada a avanzar en la revisión del T-MEC , el tratado comercial que entró en vigor en 2020 y sustituyó al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte. EEUU decidió no confirmar por ahora una ampliación del acuerdo durante otros 16 años. Esta posición no supone la cancelación del tratado, que mantiene su vigencia hasta 2036, pero activa un proceso de revisiones anuales hasta que los tres países alcancen un acuerdo sobre su continuidad.
Sheinbaum señaló que el objetivo de México es resolver las cuestiones más importantes durante el primer año. El Gobierno mexicano pretende que las siguientes reuniones se limiten a comprobar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados, en lugar de repetir anualmente una negociación completa. La negativa de Washington a extender el tratado no implica su desaparición, pero abre un periodo de revisiones anuales La presidenta considera que mantener permanentemente abierta la negociación generaría incertidumbre para las empresas, las cadenas de suministro y las inversiones que dependen de la integración económica de Norteamérica. México también quiere establecer un marco de seguridad económica , un protocolo que limite la aplicación de medidas comerciales unilaterales y nuevas garantías para mejorar la certidumbre de las inversiones.
Principales asuntos de la revisión del T-MEC Área de negociación Posición de México Posición de EEUU Aranceles al acero Reclama su reducción o eliminación Defiende medidas para proteger su producción nacional Industria automotriz Pide rebajar los gravámenes sobre vehículos y componentes Quiere aumentar la producción realizada en EEUU Reglas de origen Defiende una integración equilibrada entre los tres países Reclama un mayor porcentaje de contenido norteamericano Vigencia del tratado Busca cerrar pronto las diferencias y ampliar la certidumbre Ha rechazado por ahora extenderlo durante otros 16 años Medidas unilaterales Propone un protocolo que limite nuevos aranceles Mantiene la posibilidad de adoptar medidas comerciales propias Fuente: declaraciones de Claudia Sheinbaum sobre la revisión del T-MEC Los aranceles y la industria automotriz Uno de los principales puntos de fricción se encuentra en la industria automotriz , un sector especialmente integrado entre México, EEUU y Canadá. Las piezas y componentes pueden cruzar varias veces las fronteras antes de que un vehículo termine su proceso de fabricación. Washington quiere reforzar las reglas de origen para que una proporción mayor de los productos beneficiados por el T-MEC se fabrique dentro de Norteamérica. Según Sheinbaum, la Administración estadounidense también pretende que una parte relevante de esa producción se realice específicamente en EEUU.
México reconoce la necesidad de fortalecer la fabricación regional, pero advierte de que cualquier modificación debe preservar su propia actividad industrial y los empleos vinculados a las exportaciones. Washington quiere endurecer las reglas de origen mientras México reclama menos aranceles sobre el acero y los automóviles El Gobierno mexicano pretende vincular cualquier cambio en las reglas de origen con la reducción de los aranceles al acero y a los vehículos. La posición de Sheinbaum es que no puede aumentarse la exigencia de producción regional mientras determinadas exportaciones mexicanas continúan soportando gravámenes adicionales. La presidenta señaló que las conversaciones se encuentran todavía en una fase inicial y que México deberá proteger su economía durante la negociación. “No es nada más lo que ellos nos dicen que quieren hacer”, afirmó al referirse a las peticiones estadounidenses.
Migración y cooperación regional Sheinbaum aprovechó su conversación con Trump para mencionar la situación de los ciudadanos mexicanos residentes en EEUU y reclamar que se respeten sus derechos humanos . Aunque la política migratoria no forma parte directamente del T-MEC, la presidenta considera que la situación de los mexicanos en EEUU es una cuestión central dentro de la relación bilateral. Sheinbaum defendió la necesidad de mantener una comunicación estable con la Casa Blanca, pero insistió en que México debe proteger sus intereses y a sus ciudadanos. La presidenta mexicana también trasladó a Trump su preocupación por los derechos de los mexicanos residentes en EEUU La mandataria valoró igualmente la coordinación alcanzada por México, EEUU y Canadá durante la organización del Mundial.
Los tres países compartieron la responsabilidad de celebrar el primer campeonato con 48 selecciones, que concluyó con la victoria de España ante Argentina gracias a un gol de Ferran Torres en la prórroga. Sheinbaum también mantuvo conversaciones informales durante la final con el rey Felipe VI y con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El evento deportivo se convirtió así en un espacio de contactos diplomáticos antes de que México, EEUU y Canadá retomaran sus diferencias comerciales. La capacidad para trasladar esa coordinación al terreno económico será determinante para el futuro del T-MEC.
México aspira a que la negociación permita cerrar durante este primer año los principales desacuerdos y evite que las revisiones anuales se conviertan en una fuente permanente de incertidumbre para las empresas de la región.