Shokichi Iwata retiene el mundial minimosca del CMB ante el mexicano Erik Badillo

Shokichi Iwata retiene el mundial minimosca del CMB ante el mexicano Erik Badillo

En una auténtica batalla campal que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos, el japonés Shokichi Iwata defendió con éxito por primera vez su campeonato mundial de peso minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), al noquear técnicamente en el undécimo asalto al valiente retador mexicano Erik Badillo. El combate fue uno de los platos fuertes de la cartelera de triple campeonato mundial organizada por la mítica empresa Teiken Promotions en el emblemático Kokugikan de Tokio, Japón. Iwata tuvo que sacar la casta de verdadero campeón tras ser enviado a la lona en el cuarto episodio, logrando una espectacular remontada ante un Badillo que vendió cara su derrota. El combate comenzó con el clásico round de estudio.

Badillo presionó hacia el frente buscando acortar la distancia, pero el monarca nipón contrarrestó moviéndose por todo el cuadrilátero y conectando sólidas derechas de poder. Para el segundo y tercer asalto, la intensidad subió; el mexicano continuó forzando la pelea en corto, pero Iwata respondía con un mayor volumen de golpeo, castigando las zonas blandas de su oponente. El drama estalló en el cuarto round. Badillo, encendido y con la distancia completamente medida, conectó una poderosa mano izquierda directo al rostro de Iwata, mandándolo sorpresivamente a la lona en el minuto final del asalto.

Aunque el campeón se levantó rápido y en buen estado, tuvo que sobrevivir al furioso ataque del mexicano. A partir del sexto capítulo, Iwata retomó el control de las acciones. Salió a tirar bombazos desde temprano y llamó al intercambio a Badillo, quien comenzó a resentir el salvaje golpeo al cuerpo. El séptimo y octavo round fueron de alarido; a pesar de la enorme valentía del retador azteca, las combinaciones del japonés a la cabeza y al cuerpo empezaron a hacer un daño severo, dejando a Badillo en malas condiciones al cierre del octavo.

Para el noveno y décimo asalto, el dominio de Iwata fue absoluto. Con una persecución feroz y un volumen de golpes demoledor, la mano derecha del campeón entraba a placer en el rostro de un Badillo visiblemente agotado pero con un corazón enorme. El final de la contienda llegó en el undécimo round. Iwata salió decidido a terminar la obra, sometiendo a Badillo con dos y tres derechas consecutivas arriba seguidas de ganchos brutales abajo.

Tras un resbalón del retador producto del cansancio y el castigo, el réferi Laurence Cole, decidió detener las acciones ante el incesante golpeo a la cabeza por parte del monarca japonés. Con este contunden triunfo, Shokichi Iwata consolida su reinado, defiende con éxito su faja verde y oro de la WBC, y eleva su récord profesional a 17-2, con 14 nocauts. Por su parte, el aguerrido Erik Badillo pierde el invicto en una exhibición sumamente honrosa, dejando su palmarés en 19-1, con 8 nocauts.