Venezuela eleva a 5.208 los fallecidos por los terremotos del 24 de junio

Venezuela eleva a 5.208 los fallecidos por los terremotos del 24 de junio

El número de fallecidos por los terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 5.208 personas, de acuerdo con el más reciente balance divulgado por las autoridades. El informe oficial también señala que 16.740 personas resultaron heridas y que 6.462 fueron rescatadas tras el doble evento sísmico que afectó principalmente a estados del norte del país. Más leídas Reconstruir sin disparar la inflación: el reto económico que enfrenta Venezuela tras los sismos El costo de la voracidad fiscal España al ganar la Copa del Mundo se embolsilla $50 millones Miles de personas permanecen en campamentos temporales A casi un mes de los terremotos, la emergencia habitacional continúa siendo uno de los principales desafíos. Según el balance gubernamental, 17.907 personas permanecen sin vivienda, mientras que 23.820 ciudadanos se encuentran alojados en campamentos temporales habilitados por las autoridades.

El reporte indica además que 856 edificios resultaron afectados y que 190 estructuras colapsaron como consecuencia de los sismos. En total, las autoridades aseguran haber atendido a 128.324 familias desde el inicio de la emergencia. Continúan las labores de asistencia El despliegue de ayuda incluye la distribución de alimentos, agua y atención médica. El balance oficial registra la entrega de 10.964,97 toneladas de alimentos y la distribución de 35,6 millones de litros de agua en las zonas afectadas.

Asimismo, los equipos médicos reportan 39.935 pacientes atendidos, mientras continúan desplegados más de 30.000 efectivos y alrededor de 31.745 voluntarios. Más de 1.300 réplicas tras el evento principal Las autoridades informaron que hasta la fecha se han registrado 1.388 réplicas posteriores a los terremotos del 24 de junio, un factor que ha mantenido la alerta entre los habitantes de las regiones afectadas. La reconstrucción de viviendas e infraestructura aparece ahora como el principal reto para las autoridades, mientras organismos nacionales e internacionales evalúan mecanismos de financiamiento y apoyo para la recuperación de las zonas golpeadas.