A lo largo de la Copa del Mundo, los jerseys de los diferentes equipos conquistaron las calles del mundo. Sin embargo, quienes robaron la atención del mundo fueron sin lugar a dudas las WAG's (Wives and Girlfriends) de los jugadores que vimos darlo todo en la cancha. Desde Antonella Roccuzzo hasta Ester Expósito, las parejas de los jugadores encontraron la manera de darle la vuelta al uniforme y lucirlo con estilo. Sin embargo, hubo un accesorio que comenzó a llamar la atención tanto como los propios partidos.
No se trataba de una camiseta, una bufanda o un brazalete, sino del collar que Laura Abla —creadora de contenido y pareja del Dani Olmo— llevó en cada encuentro de la selección española. La creadora de contenido estuvo en la tribuna de cada partido de España apoyando a su pareja, y aunque cambiaba su look para cada enfrentamiento, los aficionados comenzaron a notar un patrón: siempre llevaba el mismo collar, lo que muchos comenzaron a asociarlo como un amuleto de la suerte para la selección. Un balón de futbol diseñado por Karl Lagerfeld El collar de la alemana no era cualquier pieza de joyería. Más allá de la superstición, el collar es una auténtica pieza de colección.
Se trata de un pendiente en forma de balón de futbol diseñado por Karl Lagerfeld para Chanel cuyo motivo viene de la Copa del Mundo de 1998. En aquella época, Lagerfeld estaba al frente de la maison francesa, y Káiser Karl reinterpretó el balón de futbol bajo el lenguaje de Chanel, transformándolo en una joya que hoy es prácticamente imposible de encontrar. Más de dos décadas después, la pieza ha adquirido un importante valor entre coleccionistas de moda vintage, no solo por su rareza, sino por representar uno de los guiños más inesperados entre el lujo y el deporte. El accesorio que conquistó a los fans Durante todo el torneo, Laura Abla apostó por estilismos relajados con una clara inspiración Y2K, pero hubo un elemento que nunca faltó: el pequeño balón de Chanel colgado al cuello.
Las redes sociales hicieron el resto. Partido tras partido comenzaron a multiplicarse los comentarios de aficionados que atribuían —aunque de manera bromista— parte de la buena racha de España al ahora famoso collar. Cuando la selección levantó finalmente el trofeo, el accesorio terminó por consolidarse como uno de los símbolos inesperados del campeonato. Piezas que hacen historia Décadas después de haber sido creada.
Lo que comenzó como un diseño firmado por Karl Lagerfeld para celebrar el Mundial de 1998 terminó convirtiéndose, casi treinta años más tarde, en uno de los accesorios más comentados del torneo. ¿Fue realmente un amuleto de la suerte? Probablemente nunca lo sabremos. Lo cierto es que el pequeño balón de Chanel acompañó a Laura Abla durante toda la competencia y, para muchos aficionados españoles, terminó formando parte de la narrativa de un campeonato que difícilmente olvidarán.