Bloomberg Línea — La carrera por desarrollar infraestructura para inteligencia artificial está transformando los mercados globales de crédito, con un volumen creciente de emisiones de deuda destinadas a financiar centros de datos, redes, semiconductores y otros componentes del ecosistema tecnológico. “Estimamos US$489.000 millones de emisión relacionada con IA en lo que va del año, ya por encima de la estimación para todo 2025 de US$322.000 millones”, escribió Amanda Lynam, analista de Goldman Sachs (GS), en una nota a clientes. El análisis del banco resalta que expansión se extiende mucho más allá de las grandes tecnológicas y abarca distintos segmentos del mercado crediticio. “Sólo el 40% de la emisión de deuda de 2026 en lo que va del año fue emitida directamente por los hyperscalers”, dijo Lynam. El resto proviene del financiamiento de centros de datos, fabricantes de semiconductores, empresas de software, proveedores de equipos tecnológicos y otros participantes del ecosistema de IA. La infraestructura gana protagonismo El análisis de Goldman Sachs muestra que más de US$411.000 millones corresponden a emisiones realizadas en mercados de deuda con grado de inversión, mientras que alrededor de US$77.000 millones proceden de mercados de alto rendimiento y préstamos apalancados.
Dentro de este universo, el financiamiento de centros de datos se ha convertido en uno de los motores de mayor crecimiento. Según Lynam, “en los mercados de grado de inversión, alto rendimiento y préstamos apalancados, la emisión para el financiamiento de centros de datos ha sido especialmente activa”, hasta representar el 22% de toda la oferta de deuda vinculada a la IA. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. A ello se suma el aporte de fabricantes de semiconductores, empresas de memorias, software, computadoras y equipos tecnológicos, que en conjunto generan otro 28% del volumen emitido. El estudio también incorpora operaciones de financiación de proyectos y estructuras creadas específicamente para construir infraestructura digital, además de aplicar un ajuste a sectores como energía, servicios públicos y maquinaria, donde solo una parte de las emisiones se considera destinada al desarrollo de capacidades relacionadas con inteligencia artificial.
Los datos reflejan además que la IA ya representa una proporción significativa de las nuevas emisiones en distintos mercados. En Estados Unidos, el 23% de toda la deuda corporativa con grado de inversión emitida en dólares durante el año está relacionada con IA, mientras que esa participación alcanza el 20% en el mercado estadounidense de alto rendimiento. Diferencias entre regiones y presión sobre el crédito La presencia de estas emisiones también resulta elevada en otros mercados desarrollados. Canadá registra una participación cercana al 21% de la emisión investment grade vinculada a IA y Suiza alcanza el 19%, impulsadas por la actividad de los grandes emisores tecnológicos en distintas monedas.
En contraste, Europa mantiene una exposición considerablemente menor. La deuda relacionada con IA representa el 7% de la emisión con grado de inversión denominada en euros y apenas el 2% del mercado europeo de alto rendimiento. Para Goldman Sachs, esta diferencia ayuda a explicar el comportamiento reciente de los diferenciales de crédito. El informe indica que “la oferta relacionada con IA todavía representa una proporción más moderada de la emisión en euros con grado de inversión (7%) y en euros de alto rendimiento (2%), lo que puede explicar por qué la reciente ola de ampliación de diferenciales del sector tecnológico fue algo menos visible en el mercado europeo frente a su par estadounidense”.
El banco considera que el elevado ritmo de emisiones ejercerá cierta presión sobre los diferenciales de crédito. Dentro del mercado con grado de inversión mantiene preferencia por los bonos BBB frente a los AA, donde el impacto del aumento de la oferta resulta relativamente mayor debido al menor tamaño de ese universo de emisores. Un ciclo de financiación de varios años Goldman Sachs anticipa que las necesidades de capital asociadas al despliegue de la inteligencia artificial continuarán durante varios años y requerirán una combinación de fuentes de financiación. “Esperamos que finalmente se requiera una gama de mercados de financiación para satisfacer las necesidades de financiación plurianuales relacionadas con el despliegue de la IA”, dijo Lynam. Estas opciones incluirían bonos con grado de inversión, deuda de alto rendimiento, préstamos sindicados, mercados privados, infraestructura, estructuras de project finance mediante empresas conjuntas y emisiones regionales en distintas divisas.
Como muestra de esa tendencia, el informe estima que desde comienzos de 2025 se han completado cerca de US$200.000 millones en operaciones privadas relacionadas con centros de datos. Ese volumen refuerza la idea de que el financiamiento del desarrollo de infraestructura para IA se está distribuyendo entre múltiples mercados y tipos de inversionistas, una dinámica cuyo ritmo seguirá siendo uno de los principales indicadores para evaluar la evolución del ciclo de inversión en inteligencia artificial.